Hace 10 años en 2001 desde la UBA se venía gestando una generación que confrontaba primordialmente con los radicales neoliberales de la franja morada. Los que no participábamos de la izquierda partidaria nos uníamos en torno a las agrupaciones independientes que trataban de apuntalarse como factor de poder. Una experiencia que hoy podemos decir marcó un camino posible para los futuros ingresantes en relación al vínculo que debería tener la UBA con el Estado y con el peronismo como tradición política, no como partido. Todavía no existía el kirchnerismo y en ese momento estábamos lejísimos de creer que sólo un tipo con voluntad política y unos huevos enormes pudiera torcer el rumbo. Me acuerdo que nosostros desde Autoorganizados de Sociales, lo puteamos un poco a Ivan porque habían ganado el centro en Ecónomicas, pero la franja les robó la elección y ellos eligieron no ir cagarse a trompadas. Y en eso llegó el 19 y el 20 de diciembre que nos cambió la bocha a todos porque lo que principalmente marcó para nuestra generación era que podíamos sacar a un gobierno hijo de puta con la gente en la calle. Eso no lo habíamos visto nunca, nosotros que crecimos en los 80 y 90 cuando el país se caía a pedazos. Pero ese diciembre nos enseñó eso, podíamos, con todos los sacrificios que pasamos, podíamos. Eso dio un aire renovado a toda una generación que no dudó en acercarse al kirchnerismo cuando entendió rápidamente que esto no era más de lo mismo. Y quizás Ivan, como hoy muchos dicen, fue uno de los tipos mejor formados porque unió en su persona una destacada construcción académica con la política militante. Un tipo que estudió mucho y que su anhelo era compartirlo para que nos embauquen más. y para eso eligió el camino de la militancia, primero universitaria, que transformó la forma de hacer política en la UBA. Primero con los intelectuales que se fueron acercando a las organizaciones sociales, y después a un Estado que a partir de 2003 tenía que ser mirado de otra manera, antes de eso el Estado no era opción laboral para muchos de nosotros, sino más bien era un lugar al que había que tirarle piedras. Hoy cambiamos las piedras por militancia y laburo comprometido e Ivan era el de los nuestros que había logrado configurar muy bien ambas cosas y había logrado llegar a lugares muy importantes dentro de la gestión. Un cuadro así se construye en 10 años o más, realmente es una pérdida muy grande para nuestra generación. Ojalá la familia pueda tener algo de paz. Sus compañeros no lo vamos a olvidar.
Las batallas del nuevo gobierno ya comenzaron
Los números de los calendarios de comienzo de gestión nos mandan al 10 de diciembre y algunos esperaban que hasta ese momento en la Argentina se movieran pocas cosas. Sin embargo la realidad indica que la nueva gestión de la presidenta Cristina Fernandez de kirchner ya comenzó a paso acelerado. Y este nuevo comienzo hay que leerlo observando lo que ocurre en el contexto externo y la situación interna. Ayer en Italia se proclamó un gobierno dirigido por Mario Monti que desestima a los cuadros políticos de los partidos italianos y ubica en la cúspide a economistas que alardean de llegar para controlar la crisis, porque según ese diagnóstico la crisis que tienen es económica. Nada más errado. En Argentina podríamos haber visto un gobierno de ese estilo si en 2003 el que ganaba hubiera sido Lopez Murphy. Afortunadamente ganó la política y Néstor Kirchner dio vuelta como una media lo que hasta ese momento era intocable. Los italianos siguen el ejemplo de los griegos, ubican banqueros para salvar a los bancos de hacerse cargo de la situación que ellos mismos promovieron. Ocurre algo parecido en España donde hace tiempo que el bipartidismo está entregado a los bancos, este domingo se recrudecerá la situación con un nuevo gobierno del neoliberal PP, habrá que ver si a Rajoy también se le cruza la idea de ser socio menor norteamericano y acepta ser llevado a los conflictos bélicos que se avecinan en Medio Oriente, será Irán el nuevo destino? Es una ironía muy triste, porque en definitiva quienes terminan pagando las crisis con los sucesivos ajustes son los pueblos. Como planteó la presidenta en el G20, no faltará mucho para que aparezcan nuevamente en Europa las figuras del totalitarismo que lleven a ese continente a un desenlace dramático. Si nos enfocamos en nuestro país vemos que ante la posibilidad de una baja en los ingresos del estado, el gobierno rápidamente reacciona y comienza a cortar subsidios a los sectores más pudientes, cuidando la política de inclusión como quizás nunca se vio en nuestra historia, donde siempre cuando aparecieron cuellos de botellas se cortó por el eslabón más débil. Hoy la elección es otra y marca el cambio histórico que representa el kirchnerismo en nuestro país. Pero estas políticas no están exentas de la iniciativa de los derrotados electorales que no quieren ver coartado su poder. Es el caso de Eduardo Duhalde quien a través de su manejo mafioso y unido a los grandes medios de comunicación comienza a ejercer presión para partir alejar al movimiento obrero del gobierno y generar una situación desestabilizadora. Por eso apela a dos sindicatos que tienen una incidencia menor en términos de poder que pueden molestar muchos en la vida cotidiana. APTA, gremio de los técnicos de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas y UATRE, gremio que dice que representa a los trabajadores rurales. Si se observa sus conducciones, Cirielli y el Momo Venegas, se cae en la cuenta de que pertenecen, el primero a un sector disidente de la CGT, la azul y blanca y el segundo a no rompió, pero está encolumnado en el sector duhaldista de la central obrera oficial. Y los métodos elegidos sirven para, en el caso del gremio aeronáutico, molestar a los sectores medios y altos que viajan en avión, y en el caso de los rurales para cortar rutas y tratar de unificar a la mesa de enlace nuevamente para tratar de mancillar a una segunda gestión que no comenzó aún. El ministerio de Trabajo ha pedido la suspensión de la personería de APTA por no acatar la conciliación obligatoria, que los obligaba, valga la redundancia, a sentarse en una mesa para discutir sus reclamos. Evidentemente Cirielli responde a otros intereses más que a sus representados. Evidentemente a partir de que la empresa logró salir a flote hay muchos interesados en participar de ese negocio. El Momo Venegas además de participar de juntarse con militares asesinos y sus familiares, participó del intento de golpe de Estado del 2008 a partir de la resolución 125 y es un asiduo concurrente de los actos de su opositor natural en su área como son las inauguraciones y todo acto que se realice en la Sociedad Rural. Es importante destacar que al Momo también los inspira la posibilidad de que se avance en un proyecto de ley que regula el trabajo de los peones rurales, y que se definió como e un Nuevo estatuto del peón rural, el mismo además de beneficiar ampliamente a los trabajadores, regula desde el estado la adjudicación de los empleos, para transparentar las bolsas de trabajo, como también regula el actual Renatre y le da participación al Estado para convertirlo en Renatea. En esto el Momo, que perdió hasta en su bastión Necochea, ve como su cuota de poder que le permitía vivir una vida de lujos, con jets privados entre otras cosas, se va a ir reduciendo. Porque el gobierno es aliado del movimiento obrero, pero no de las corporaciones y la nueva etapa está marcada por esta máxima. Es llamativo que desde un sector de la izquierda funcional al orden salgan a pedir solidaridad con las luchas de Cirielli y Venegas, siendo estos dos de los artífices de la construcción de un sector del movimiento obrero que en algún momento dejó de representar a los trabajadores y se transformó en una corporación que buscaba impedir las transformaciones más necesarias para la construcción de una sociedad argentina soberana e igualitaria. Habría que preguntarle a Nestor Pitrola que va a hacer cuando José Pedraza se siente en esa mesa a reclamar por “una persecución contra dirigentes sindicales”. Por estas razones habrá que estar atento para verificar si estos movimientos no son la avanzada de algo mayor, que busque hacer valer por la fuerza lo que no pueden demostrar en la urnas.
IP
1 año sin Néstor

Hace 1 año, día feriado por censo nacional, se fue un argentino que tenía convicciones claras sobre como debía ser la Argentina y en que lugar del mundo se tenía que ubicar. Un hombre que pensaba eso llegó a al gobierno de un Estado devastado y una sociedad que cuando se juntaba pedía que se fueran todos. Y el presidente Kirchner se fue transformando en Néstor o “el pinguino” que fue haciéndose un lugar en el corazón del pueblo argentino. Un pueblo que por las malas experiencias que había atravesado le costaba creer en cualquier proyecto enunciado en palabras sin ver hechos detrás. Un pueblo que había perdido su dignidad de ser argentino, de creer que había que enorgullecerse de ser argentinos y veía como brotaban por el sentido común cada vez más frecuentes concepciones que siempre nos denostaban. Queríamos que se fueran todos, queríamos irnos nosotros, aunque en el fondo lo que más queríamos era quedarnos y hacer viable un futuro para nosotros y para nuestros hijos. Y Nestor y Cristina entendieron que el verbo de la hora era recuperar. Existían las fábricas recuperadas, las tierras recuperadas, y ellos engrandecieron a los nietos recuperados, con la recuperación de su identidad, a los científicos recuperados, al trabajo recuperado, a la industria recuperada, al lugar de Argentina en latinoámerica también recuperado. En definitiva recuperar la historia grande de un país que se merecía otro destino, pero que ese merecimiento no era una condena como decía Duhalde, sino que había que construirlo con voluntad y no voluntarismo. Recuperar la dignidad de ser argentinos fue la gran tarea y tuvo un resultado extraordinario que el pueblo supo transformar en canción. El 27 de octubre del 2011 se comenzó a escuchar una canción nueva, “oh yo soy argentino, soy soldado del pinguino”. Intenemos buscar en el cancionero popular un lema tan claro como ese, va a ser díficil encontrar. es una afirmación que es el mejor homenaje a Nestor quiere decir “yo soy argentino Nestor, lo grito con el corazón y eso te lo debemos”. Si alguien de afuera pregunta por qué tendríamos que reafirmar algo que ya sabemos que somos desde que nacemos cuando nos dan el DNI, es que pasaron muchos años en los que ser argentino fue muy difícil. Hoy podemos gritarlo y enogullecernos de serlo. Y eso es gracias a un tipo que no bajó los brazos. Gracias Néstor Kirchner.
La cuestión Roca
El 12 de octubre, más la demanda que le están haciendo los Martinez de Hoz a Osvaldo Bayer traen nuevamente la discusión alrededor de una figura como Julio Argentino Roca. En pleno kirchnerismo que nada entre los factores de poder real para intentar salir airoso es un buen momento para darse una discusión que muchas veces se cree saldada por lo políticamente correcto. Si algo nos enseñó esta etapa es que el vínculo con los factores de poder real no es gratuito y para su desmonte no sirve, solamente, salir a gritar que no nos gusta. Es urgente crear las alternativas reales y posibles para el desmantelamiento de los nichos de poder concentrado que se heredaron y se mantuvieron mientras había objetivos más importantes dentro de la estrategia marco. Para dar un ejemplo, hasta 2010 había que dar trabajo y después veíamos la calidad del mismo. Hoy ese trabajo tiene que estar bajo la estricta legislación laboral argentina. Esto quiere decir que antes no? No, lo que quiere decir es que en la urgencia hay que resolver lo importante. Abrir la cantidad de frentes que se pudieran operativizar con la fuerza que se tenía en ese momento. Hoy la situación es otra y es necesario profundizar la construcción de una Argentina para los 40 millones que somos. Con este bagaje acumulado volvemos a discutir la historia, pero entendiendo sus contradicciones y tratandonos de salir del bien y el mal. Para la Argentina del siglo XIX el roquismo significó la derrota del mitrismo. La pregunta es si a nosotros hoy eso nos importa, o ponemos la lupa únicamente en la aberrante campaña del desierto?
Dejo dos textos sobre este tema para abrir el debate.
Extraído del blog pájarosalinas.blogspot.com
Roca y el indigenismo como coartada de los enemigos de la Nación
Estigmatizarlo como genocida: ¿Justicia indígena o venganza porteña?
Si es que se puede pensar ya en posibles consecuencias de eso que todos llaman la vuelta de la política, una de las más interesantes es, sin dudas, la de revisar la historia de nuestro país. En este sentido, el 12 de octubre -antes Día de la raza ahora Día del respeto por la diversidad cultural- parece un fecha ideal para volver a discutir el pasado. En este debate se puso de moda pegarle a Julio Argentino Roca verdadera bestia negra de la historia nacional, aunque también –bien vale aclararlo- hombre clave en la fundación del Estado Nacional. Como Ni a palos nunca se conforma y siempre que haya una discusión se da manija, fuimos a buscar a Javier Trímboli, historiador, pura lucidez.
Por Julia Mengolini / Ni a palos
-¿Qué sentido le ves a sacar a Roca del billete de 100 y de toda esta ola antiroquista que propone bajar los monumentos?
- No le veo mucho sentido. Sobre todo porque sigue siendo interesante que personajes de las características de Roca acompañen un proceso político como este, aún cuando uno no pueda decir en lo más mínimo que está plenamente de acuerdo con lo que él hizo, e incluso que hay zonas de su política que le pueden parecer plenamente criticables. Ahora, sabemos de la Campaña del Desierto, pero también Roca es el responsable en buena medida de la federalización de Buenos Aires. Roca fue odiado por las familias patricias porque lo vieron como el último exponente de la barbarie provinciana que venía a terminar con la autonomía de esa ciudad tan soberbia que era Buenos Aires. Una figura como la de Roca permite ver la enorme ambigüedad de los procesos históricos, que además en su caso, lo hacen destacar. Sin embargo, él es un exponente más de una fuerza muchísimo más grande que quería avanzar sobre las poblaciones indígenas y que lo estaba haciendo desde la llegada de los españoles. Por lo tanto Roca es un emergente de un problema social muchísimo más grande.
-Lo que quiere decir que si le caemos a Roca también deberíamos caerle a Mitre, a Sarmiento…
-En un punto yo creo que sí e incluso más que con figuras en particular, con clases sociales, en pensar en problemas que hacen a clases sociales y a procesos sociales determinados. A la vez, hay ciertas maneras de entender la historia, que al colocar todo en situación de proceso, de contexto, de circunstancia, justifican cualquier barbaridad. Ahí creo yo que hay un problema. La época no justifica todo. Ahora, me parece que también es un problema cuando todo se ve en clave “bien o mal”. Entonces ven a Roca como exponente de un mal profundo, de un mal absoluto que produjo la Conquista del Desierto. Me parece que tanto una como otra forma de ver el pasado son problemáticas. Hay una investigadora de La Pampa que se llama Claudia Salomón Tarquini que escribe un libro que se llama Largas noches en la Pampa. Ella dice que la Campaña de Roca de 1879, no produjo un número tan contundente de muertes. Lo más complejo fue la sobrevida de esas poblaciones, que fueron distribuidas, obligadas a cambiar su idioma, obligadas muchas veces a cambiar de nombre, se les adjudicaron las peores tierras, las peores condiciones, con la complicidad de toda una sociedad que avaló esa transformación y que prefirió decir que fueron exterminados: tema terminado, no tenemos más cuestión indígena. Entones, es un tema presente, que sigue estando. Más que el exterminio de un pueblo, lo que se produjo fue una enorme derrota de un pueblo que se vio obligado a tener una sobrevida pautada por las condiciones de los vencedores, condiciones que lo invisivilizaron. Pero esa invisibilización no es efecto de Roca. No es efecto de una persona, ni siquiera de Sarmiento. Sarmiento dice barbaridades, como sabemos que siempre dice, pero algunas de una verdad enorme, en Conflictos y armonías de las razas en América dice: “Ya no hay más reducciones indígenas, pero ahora a los indígenas los tenemos cambiados de nombre, entre nosotros”. Lo que te dice es: se están reciclando en otra cosa, anticipa probablemente al cabecita negra. Siguen estando.
- ¿No es interesante que exista un reclamo indigenista de cualquier modo?
-Es interesantísimo. Este último genocidio que vivimos es el que habilita la visibilización de otros desaparecidos. Para mi uno de los libros más importantes que hay sobre este tema es Indios, ejército y frontera de David Viñas que se publica en los primeros años de los 80. Viñas empieza a escribir el libro con el peso de lo que significa la celebración del centenario de la Conquista en la época de los militares en 1979, celebración que es brutal, a la que Clarín dedicó un suplemento especial notable donde, por ejemplo, hay un saludo de los fabricantes de Coca Cola que dice: “nos quedan muchas campañas en el desierto por realizar”. Es toda una celebración además incolora, indolora, donde no aparecen nunca muertos, no hay fotos de muertos. Viñas empezó a escribir ese libro desde el exilio, con el peso de esa celebración y con la desaparición de sus hijos. Él, rápidamente, en el prólogo se pregunta si no serán los indígenas los desaparecidos del siglo XIX. Para mí es interesantísimo que surja este reclamo. Además, nos desafía a ver cómo hacemos para procesarlo, para abrir esta discusión. Es maravilloso que se vuelva a discutir a Roca.
– ¿De dónde sale ese reverdecer del orgullo indígena?
- Me parece que en esta época, en lo que se llamó el fin de la historia, las identidades y los caracteres colectivos perdieron muchísimo poder, volumen, espesor. Desde ese entones hasta este momento hay una búsqueda enorme de hacerse cargo y tomar como propia alguna identidad. Una identidad disponible y muy interesante para hacer propia es la identidad indígena porque entre otras cosas, tiene un aura muy particular, ligada a los vencidos de manera absolutamente injusta, ligada a otras costumbres diferentes a nuestro sistema capitalista que merece criticas, entonces encuentra en ese legado algo interesante. El tema nos coloca en un problema cultural, de cómo seguir viviendo como comunidad nacional.
-Claro, en Bariloche por ejemplo, hay una comunidad mapuche muy grande y en el Centro cívico, que es un emblema de la ciudad, está el monumento a Roca, casi desafiante, como una provocación. ¿Qué hay que hacer con eso?
- No lo sé, pero a mí me parece interesante que ese monumento esté y que entre otras cosas quede como una marca real y cierta de lo que sucedió. No invisibilizar a Roca, sino intervenirlo, trabajarlo, que sea una presencia que obligue a tomar posiciones, partidos, a producir una contra-estatuaria. Me parece que la invisibilizacion de Roca nos haría creer que el triunfo cultural sobre ese relato, nos estaría liberando de la posibilidad de que haya un nuevo Roca o peor: un Galtieri, un Videla, un Martínez de Hoz. Y eso es absolutamente erróneo, porque las condiciones para que haya un nuevo Roca, o un Martínez de Hoz, son las condiciones del capitalismo. Y no son condiciones meramente culturales. Uno puede producir movimientos culturales muy importantes pero hay algo en el capitalismo que produce eso: como produce en serie productos para el mercado, también produce muertes en serie. No está cerrada esa historia, por más que se borre a Roca.
- ¿Hay alguna relación entre el kirchnerismo y este neorevisionismo que vino de la mano de la divulgación masiva de la historia argentina?
- Me parece que no fue tan nítida y tan estrecha esa relación, como hoy se montó que es. Me parece sí, que a partir del Bicentenario hay una cantidad de exponentes del neorevisionismo que de alguna manera encuentran un lugar que hasta ese entonces no tenían porque hay un enorme apetito popular por conocer la historia. El dato mayúsculo es que la política, que se ha reabierto en la Argentina desde 2001 y con más claridad desde el 2003, también reabrió la cuestión de la historia de la Argentina como no podía ser de otro modo. Y reabrió para que estén todos estos debates puestos en la mesa. Y el gobierno, como buen gobierno peronista, no termina de decir “mi lectura histórica es esta”. La Presidenta ha dicho “yo con Sarmiento tengo muchas diferencias pero también tengo puntos que me encuentran con él”. Es genial que un político pueda marcar el carácter ambiguo de la historia. Quizás hay maneras de entender la historia como una suerte de reprobación de todo lo que es poder, y una fascinación eterna con todo aquel que ha sido derrotado. En los procesos históricos, cuando se tiene poder, es inevitable producir cosas oscuras. Me parece que una construcción política como la actual, que no rechaza el poder sino que intenta darle una utilización determinada, que tampoco es enteramente emancipatoria y utópica, sabe que el poder tiene ciertas fuerzas demoníacas y hay que saber manejarse con ellas y tener ciertos anticuerpos para evitar correrte de la línea. A veces da la sensación de que preferimos figuras románticas y más puras que antes que el poder prefirieron inmolarse. Hay que entender el drama de los hombres que construyen poder y que además lo hacen en función de que la correlación de fuerzas sociales mejore para las clases populares. Eso es Perón, de alguna manera eso es el kirchnerismo, que no es un proceso puro, es esto. Y es Roca también.
-¿Es Roca también?
-De alguna manera también. Es construir un Estado, es la ley 1420, es esta ambigüedad eterna y el drama de ese hombre. Está claro que la Campaña al Desierto fue una tremenda barbaridad y que no hay manera de justificar.
- ¿Hay quienes en esa época se alzaron en contra de la Campaña al desierto?
-El mitrismo incluso usó el término “crimen de lesa humanidad” pero en rigor era un problema político. Era la manera de ensuciar a Roca quien en 1880 se podía convertir en el heredero de ese poder que el autonomismo estaba forjando, que se había fortalecido con la Presidencia de Avellaneda y que el mitrismo quería terminar. No son argumentos atendibles. Pero los argumentos atendibles son dos: Lucio V. Mansilla, que escribe Una excursión a los indios ranqueles y se pregunta todo el tiempo por qué no encontramos una manera distinta de convivir con estas poblaciones. Y llega a decir: “Una civilización sin clemencia no es civilización”. Y estos hombres son derrotados pero hay que ser clementes con ellos y resituarlos en una estructura productiva de una nueva argentina.
-Lo que habla de que las cosas se podían entender de otro modo…
-En 1870, hay un hombre que ve esto de otra forma. Ahora, ¡Lucio V. Mansilla después es roquista! Es decir, esto que ha dicho en 1870 no le resulta tan grave como para después no adherir a Roca. Para él no era el centro del problema. También está Bialet Masse, este científico catalán que no para de hablar de los indígenas y dice que hay que incluirlos de alguna manera, que tiene que haber una legislación laboral inclusiva para estos hombres. ¿Quién lo manda a hacer el Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas a Bialet Massé? Roca. Lo que uno sí puede ver es que lo de Roca es liminar y dificilísimo de responder. Nos deja sin palabras. Me parece que hoy hay una sobrestimación de la batalla cultural o de la nueva hegemonía o del nuevo relato. Y esa sobrestimación es absolutamente equívoca. Insisto: las condiciones para que se produzca un genocidio en occidente siguen existiendo mientras exista el capitalismo y mientras nadie invente una forma social de organizar nuestra economía más eficaz justa y posible que el capitalismo. Esas condiciones están y si sobrenfatizás ese triunfo, pueden pasar al olvido.
-¿A qué le decís ni a palos?
– A la ilusión de que se puede alcanzar un acuerdo mayúsculo respecto del pasado argentino.
La destrucción de un país por la fuerza imperial en Libia
20 Mar. 2011.-Los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en “pleno desarrollo” analizados por el periodista y corresponsal de guerra, Walter Martínez, a través de la señal del canal de todos los venezolanos, Venezolana de televisión.
“Dossier”, único en su estilo en la televisión venezolana, es una herramienta necesaria, que brinda información de actualidad, en un lenguaje directo y de fácil comprensión.
mirar el video de explicación acá:
http://www.aporrea.org/internacionales/n177262.html
Elecciones y futuro
Las elecciones primarias que pasaron el domingo 14 de agosto dejaron clara la única certeza política que aparecía en el horizonte. El kirchnerismo se representa alineado sólo a la figura de la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner. En los movimientos nacionales que se desarrollaron en nuestra historia, no sólo argentina sino también latinoamericana, una de las principales falencias fue el surgimiento de cuadros alternativos a los líderes emergentes y consolidados. El recuerdo más próximo aparece con la muerte de Perón y los problemas de conducción del movimiento nacional argentino. Nestor Kirchner decía en el documental de Oliver Stone, al sur de la frontera, que en la actualidad los movimientos tenían que generar 10 cuadros con posibilidades de conducción del país, aunque eso repercutiera en disputas intestinas antes de tiempo (esto lo digo yo). Agregaba Nestor una pregunta: ¿qué pasa si mañana nos enfermamos? En el caso de Nestor sabemos que pasa, o por lo menos que va pasando, en el caso de Chavez esperamos que se recomponga y pueda seguir al frente de ese proceso que aún no tiene un líder natural para la continuidad unívoca de la marcha como teníamos nosotros con la figura de la presidenta.
Las elecciones primarias dejaron sentado que los votos son, efectivamente, de la presidenta y esto por un lado consolida el proyecto nacional, pero por el otro hace ver que a su alrededor aún no existe el suficiente consenso como ocurre alrededor de su figura. Para ejemplo echemos un vistazo a la dupla Filmus/Rossi y su imposibilidad de aglutinar lo que aglutina en sus espaldas Cristina, confianza en la gestión de la cosa pública. Quizás la presidenta pueda aplicar la táctica del presidente Lula que logró traspasar su poder a alguien de su círculo de gobierno, sin necesitar de una figura de otro partido con mayor popularidad. Es decir hacer lo que en términos de mercado y rating realiza Marcelo Tinelli en el mercado de la televisión argentina al ir exponiendo a sus desconocidos productores como una manera de ir previendo la consecución de un éxito comercial para su círculo más íntimo. Si la presidenta aplica esta política entonces la lealtad, la confianza cercana y el compromiso con el proyecto serán las cuestiones a tener en cuenta hacia la futura sucesión en 2015.
Igualmente todavía no tenemos que festejar, pero podemos ir sonriéndonos cada vez más cerca de la continuidad de un proyecto nacional y popular que tiene que hacer sentir el discurso en la vida cotidiana de todos los argentinos que necesitan del estado. Si queremos cambiar el patrón productivo de la Argentina hacia uno más industrialista, tenemos que empezar a pensar a desarrollar polos productivos en el interior, cuestión que también servirá para despoblar las grandes ciudades que abarrotan el principal centro de exportación: el puerto de Buenos Aires.
El kirchnerismo aparece como el único movimiento por izquierda y por derecha que puede confrontar a los dueños prácticos de la Argentina: quienes controlan los medios de producción, y distribución.Incluso por esa izquierda que se dice representar a los trabajadores, pero que actúa como autorrepresentativa de sectores sobreideologizados ligados a la universidad. Hoy ni siquiera guardan las formas de antaño, donde recordamos a Luis Zamora asistiendo a un debate en el canal TN y negándole el saludo a Muricio Macri, por lo que se sobreentendía como la imposibildiad de relacionarse en términos morales con quienes se habían enriquecido con los negocios que trajeron la desdicha a la mayoría de nuestro pueblo. Hoy estos sectores que se creen iluminados no tienen reparos y se van a tomar champagne con Chiche Gelblung. Hace unos años hubiera sido imposible.
Pero la incógnita surge en torno a que política se tomará con respecto a los sectores que dominan la Argentina, si es posible en crecimiento y en bajada una posible concordia. Si el gobierno efectiviza su política de derechos humanos y reconocmiento de los autores civiles del genocidio tendrá que llegar a estos grupos que detentan un poder que se basa en el olvido de como ellos obtuvieron su riqueza, y de una represión constante de todas las maneras posibles a quienes osen siquiera discutir sus privilegios. Lo vimos con el intento de golpe de estado de 2008, donde los grandes instigadores jugaban detrás de cámara. esto lo decimos cuando nos enteramos que se suicidó Virginia Ogando, hija de desaparecidos, que reconstruyó su vida intentando buscar a su hermano nacido en cautiverio. Esas historias tan dolorosas que siguen golpeando el presente tienen que ser sentidas como un grito desgarrador que busque desanudar los puntos ocultos de toda la trama y conseguir algo parecido a la justicia.
Actualmente parece no haber ninguna sombra desde el escenario político, pero no dudemos de que esas sombras acecharán desde los representantes de nadie, esos a quien nadie votó pero que si votan todos los días a través del control económico contra el pueblo. Grupos económicos internacionales que intentarán hacernos pagar la crisis de los países centrales y que para eso no dudarán en aplicarnos sus políticas del modo que puedan.
Para eso deberemos estar alertas y cada vez más conscientes, y celebramos la respuesta de la UNASUR profundizando la unidad de Latinoamérica, junto con la nacionalización del oro y la reubicación de las reservas venezolanas en vistas a la consecución del ya largamente necesitado Banco del Sur. Incluso un presidente que estaba a la derecha de Alvaro Uribe, como Juan Manuel Santos, observando que los norteamericanos quieren cobrarle algunas deudas a Latinoamérica gira hacia adentro y se recuesta en los proyectos nacionales de soberanía que se vienen desarrollando en el continente. Estados Unidos ya no logra lo de antes y eso para nosotros como argentinos y latinoamericanos es una buena noticia.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Históricamente el comportamiento político de los habitantes de la ciudad se ha enfrentado al sentir del resto del país, que a partir de su posicionamiento geográfico atrás de la puerta de entrada que es el puerto, se ha denominado interior. La ciudad se construyó mirando al Atlántico, intentando copiar las modas que venían de Europa, y los estilos de vida que los hicieron y hacen sentirse diferentes con respecto al argentino promedio, que además puede tener la piel un poco más oscura.
Esta ciudad que se cree autónoma siendo la capital federal es la que ha construido su identidad en función de un pensamiento que hoy es erróneo del poder. Si con Julio Roca el poder empezó a representar también a las oligarquías del interior, el estilo y la forma de vida debían ser las porteñas, en la construcción de esta ciudad sucedió un acuerdo que permitió seguir pensando que los porteños eran especiales con respecto al resto. Al poder central de la Nación se le oponía un pequeño poder de la ciudad que estaba en cada uno de los habitantes que querían vivir como si estuvieran en Europa.
En la emergencia del peronismo con sus trabajadores en las plazas los habitantes de la ciudad a través de sus representantes lo vivieron como una invasión. La ciudad fue su trinchera para oponerse a lo que ellos creían era el poder absoluto. Otra vez fue la oposición de un sentir, que se quería nacional, contra un sentir de una región particular que no quería ser domesticada, aunque le llenaran de negros el Colón, sabían que algún día lo recuperarían. Seguían teniendo el Obelisco como símbolo fálico del triunfo cultural del puerto contra el interior.
Desde 2003 para acá otra vez en el país hay un proyecto nacional que busca levantar las banderas de la soberanía y la independencia nacional y tiene una gran mayoría que se inclina por seguir el camino de la independencia económica y la justicia social. Pero se enfrenta nuevamente contra los habitantes de la ciudad que eligen valorar más el parecer que el ser. Es la cultura copiada que hace que nosotros los porteños debamos imitar a otros, pero nos creamos nosotros mismo que estamos resistiendo. Y ayer se jugó una pequeña épica, no permitirle al gobierno central el poder absoluto, quizás uno de los principales errores para interpelar a este electorado haya sido proponer que la ciudad se sume al proyecto nacional. Por ahora una mayoría importante de porteños quieren seguir viviendo en su fantasía de independencia y libertad contra un poder nacional opresor pasando por alto las minucias de los poderes concentrados de la economía, reflejados en los medios, etc. Por eso el jefe de gobierno elige o le eligen, hoy no importa, hablar de pueblo libre. es a la historia que está llamando.
Para el resto del país esta elección refleja un sentir que expresa que si los porteños, a los que generalmente no se quiere, eligen ese gobierno entonces el proyecto continua por su buen camino.
Nosotros los porteños que no queremos vivir en una ciudad desconectada con el país tenemos hacia adelante una tarea ardua, pero es para la que nos hemos preparado y a la que denominamos batalla cultural.
16 de junio de 1955

Hace 56 años miembros de la Armada argentina tuvieron su bautismo de fuego. Lo hicieron contra la población civil de su propio país con el objetivo de asesinar o cercar al presidente Juan Perón que había sido electo democráticamente. Se calcula que murieron 300 personas y que hubo un número inestimable de herido que supera los dos mil. Esta aberración realizada por un sector de hombres del ejército que se habían formado con el objetivo de defender a su patria marcó un antes y un después en la historia del vínculo de las fuerzas armadas con la población civil. Ese acto demostró a cuanto estaban dispuestos a llegar los aliados de Estados Unidos en la Argentina para reorientar un gobierno electo democráticamente que respondía a su pueblo y romper con la unidad que había establecido Perón como sostén de su gobierno Ejército-Pueblo.
Nuestro deber en la actualidad es recuperar la memoria de estos hechos que marcaron la Argentina para siempre, recordando a los responsables que luego fueron transformados, a través de un golpe de Estado, en dictadores de nuestro país, los generales Aramburu y Rojas y honrando a las víctimas continuando con la construcción de una patria libre, justa y soberana.
Aquí les dejamos un radioteatro, que elaboramos hace unos años, sobre este hecho.
https://docs.google.com/leaf?id=0BzIdjjdcFs0WNDNjMWM2ZjctYzJjZi00NDE4LTlmZGYtM2NlMjE0Mzk4YjMz&hl=es


