Himno Nacional (Completo)

El himno nacional argentino une la historia de la independencia con los levantamientos de la resistencia indígena contra los españoles. Hace honor a José Gabriel Túpac Amaru y al pueblo de los incas ya que se sentían parte de ese proceso de liberación. La bandera y el escudo tomaron como referencia el Sol que fue junto con la Luna el principal símbolo de adoración de estos pueblos.

En 1816 con la declaración de la Independencia se buscaba reestablecer la capital en el Cuzco, que era el centro del Imperio Inca, los comerciantes porteños de Buenos Aires lograron imponerse y construir un país que mirara más al Atlántico que hacia adentro.

Luego con la relectura de la historia y la incorporación de la mirada histórica mitrista probritánica, se quitaron las estrofas más comprometidas con el pueblo americano.

Aquí el himno completo

Por Decreto Soberano de once de mayo de 1813 de la Asamblea General se ha ordenado que la siguiente canción sea en las Provincias Unidas la única:

MARCHA PATRIÓTICA

Oíd ¡mortales! el grito sagrado:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas:
Ved en trono a la noble Igualdad.

Se levanta la faz de la tierra
Una nueva y gloriosa Nación:
Coronada su sien de laureles
Y a sus plantas rendido un León

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
la grandeza se anida en sus pechos,
A su marcha todo hace temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas
Y en sus huesos revive el ardor,
Lo que ve renovando a sus hijos
De la Patria el antiguo esplendor.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Pero sierras y muros se sienten
Retumbar con horrible fragor:
Todo el País se conturba por gritos
De venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos la envidia
Escupió su pestífera hiel,
Su estandarte sangriento levantan
Provocando a la lid más cruel.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

¡No lo véis sobre Méjico y Quito
Arrojarse con saña tenaz,
Y cuál lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y la Paz!
¡No lo véis sobre el triste Caracas
Luto y llantos y muerte esparcir!
¡No lo véis devorando cual fieras
Todo pueblo que logran rendir!

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

A vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor,
Vuestros campos ya pisa contando
Tantas glorias hollar vencedor.

Mas los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener,
A esos tigres sedientos de sangre
Fuertes pechos sabrán oponer.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

El valiente argentino a las armas
Corre ardiendo con brío y valor,
El clarín de la guerra cual trueno
En los campos del Sud resonó,
Buenos Aires se pone a la frente
De los pueblos de la ínclita Unión,
Y con brazos robustos desgarran
Al ibérico altivo León.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
Del tirano en la Banda Oriental;
Son letreros eternos que dicen:
Aquí el brazo argentino triunfó
Aquí el fiero opresor de la Patria
Su cerviz orgullosa dobló.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

La victoria al guerrero argentino
Con sus alas brillantes cubrió
Y azorado a su vista el tirano,
Con infamia a la fuga se dió;
Sus banderas, sus armas se rinden
Por trofeos a la Libertad,
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
Trono digno a su gran majestad.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Desde un polo hasta el otro resuena
De la fama el sonoro clarín,
Y de América el nombre enseñando,
Les repite: ¡Mortales! Oid:

¡Ya su trono dignísimo abrieron
Las provincias unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al Gran Pueblo Argentino Salud!

Los autores del Himno Nacional Argentino son D. Vicente López y Planes (versos) y D. Blas Parera (música)

Por decreto del Poder Ejecutivo de fecha 30 de marzo de 1900, en las festividades oficiales o públicas, así como en los colegios o escuelas del Estado, sólo se cantará la primera y la última cuarteta y el coro de la canción sancionada por la Asamblea General del 11 de mayo de 1813.

Publicado en  on Diciembre 16, 2007 at 7:42 pm Comentarios (6)

Dignidad en Argentina


Mi generación, los que tenemos entre veinte y treinta cinco años, hemos crecido en un país que desde el gobierno le dio la espalda al pueblo sistemáticamente. El saqueo de nuestros recursos, incluso de nuestra historia, ha sido constante. Además de generar miseria y pueblo excluido, genera ignorancia, angustia e individualismo.
Pero algo ha ocurrido. El 19 y 20 de diciembre de 2001 se abrió de nuevo una etapa histórica en nuestro país que volvió a hacer al pueblo el protagonista conciente de los sucesos. El gobierno saliente de Kirchner ha avanzado en muchas esferas de la realidad, entre obstáculos y falencias. Falta mucho, pero tenemos que saber desde donde partimos, estamos fragmentados y nuestro campo popular está muy percudido, con una debilidad ideológica monumental, que todavía nos impide unirnos y comenzar a organizarnos seriamente.
Y en eso llegó una mujer que parece que vino a restituir la palabra al lugar que se merece. La presidenta Cristina ha dicho en el discurso de fundación del Banco del Sur que nuestro país, el Brasil, y el Uruguay tenemos una deuda con el pueblo paraguayo por lo que ella llamó “la guerra de la triple traición” refiriéndose al conflicto bélico que duró de 1865 a 1870 y quedó la devastación del pueblo paraguayo y su alistamiento en los países empleados del imperio. En ese caso del imperio británico. Se refirió al mariscal Francisco Solano López como un militar patriota, lo comparó con Hugo Chávez, que antes de ser militares son pueblo. Y pueblo latinoamericano tenemos que agregar. ¡Qué palabras tan justas! ¡Hace cuanto que no escuchábamos algo así por estos pagos!
La guerra de la triple traición fue la avanzada del imperialismo inglés para terminar con el mayor ejemplo de autonomía política, social y económica que tuvo nuestra América en el siglo XIX. Un país sin analfabetos, con estancias de la patria donde se producía para la comunidad, con altos hornos de fundición, con fabricación de vías que tenían una trocha menor a las inglesas y esto hacía que las locomotoras inglesas no tuvieran mercado, sin deuda externa, con un desarrollo del conocimiento científico-técnico a favor de su propio pueblo (mandando a estudiar a los técnicos paraguayos afuera, o trayendo técnicos extranjeros para desarrollar la industria). Y ese pueblo fue a la guerra heroicamente en inferioridad de condiciones, luchando con lo que se tenía a mano.
Este era el Paraguay que se había forjado en 50 años. Y que funcionaba como ejemplo para los pueblos federales del interior, era la utopía para ellos, hacía allí teníamos que ir. Por eso hubo tanta deserción argentina para esta guerra infame. Por eso las montoneras federales, del Chacho Peñaloza, de Felipe Varela, de tantos caudillos del interior que entregaron su vida a la construcción de un país distinto. Entonces decíamos que esta guerra fue la avanzada del imperialismo porque en un solo movimiento se barría a: la experiencia paraguaya, las montoneras argentinas, y al partido blanco aliado a los federales en el Uruguay. A esta estrategia sirvieron Bartolomé Mitre, Pedro II y Venancio Flores. Después la historia liberal adujo que estos tres países reaccionaron porque Paraguay quería expandirse en toda América. Me hace acordar hace unos días cuando el presidente colombiano Uribe dijo esas mismas palabras refiriéndose a Chávez, “el expansionismo bolivariano”, “la chequera de Chávez sirve para comprar personas y así expandir su voluntad monárquica”. Siguen con los mismos discursos. Cuando nuestra presidenta dijo lo que dijo el diario La Nación en su editorial respondió que Solano López era una especie de Hitler americano. Claro, ese diario como bien dice Homero Manzi, quedó como guardaespaldas de la memoria histórica de su fundador, el traidor a la patria Bartolomé Mitre. Nuestra presidenta dice guerra de triple traición e inmediatamente se pone en contra a la academia de Historia Argentina que está encargada de reproducir constantemente estas ideas acerca de Solano López. Incluso a la historiografía social que sigue negando el papel británico en esta guerra y repiten como loros que Solano López era casi como el diablo en persona, que nos quería hacer mal a todos nosotros que somos los buenos. A los brasileros y a los uruguayos les tocará su parte. Necesitamos saber la verdad para ser libres. Enhorabuena que haya llegado alguien dispuesta a reestablecer las cosas en su justo lugar. Si no aprendemos las lecciones que ha dejado esta guerra infame, y no vemos que fue la culminación de un proceso para impedir cualquier tipo de unión en el sur, seguramente cometeremos los mismos errores aduciendo que en nuestra época hay otro “dictador” como lo era el Mariscal Solano López y al cual en algún momento se lo tumbará en beneplácito de la “libertad”. Así se destruirá la experiencia autónoma de un pueblo latinoamericano que no está dispuesto a vivir de rodillas y no negocia su libertad. La comparación de la Presidenta lleva a pensar que hoy Chávez, está en el lugar del Mariscal. Si no defendemos esa experiencia de autonomía es probable que nos pase lo mismo que en el siglo XIX, se pondrá en peligro todo el proceso de avance de los pueblos con que ha nacido el siglo XXI. No nos dejemos embaucar por los historiadores que siguen reproduciendo las tesis de Mitre. Que alegría tener una presidenta que restituya la identidad y la dignidad de nuestros pueblos. Recuperemos al Chacho, a Felipe Varela, a Artigas, a Solano López, a San Martín, a Perón, a Eva. Digamos como San Martín, ¡Seamos libres y lo demás no importa nada! Y agreguémosle, ¡Seamos libres e iguales y lo demás no importa nada! De nosotros depende.

Ignacio Politzer
Sociólogo- Docente de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.

14/12/07

Guerra Del Paraguay y Montoneras Argentinas

El siguiente trabajo es un artículo del historiador José “Pepe” Rosa en el cual se desarrolla un aspecto muy importante de esta guerra (1865-1870), que es el que tiene que ver con el rechazo que genera la misma en las montoneras federales. Canalizando este malestar general de la población, y en defensa de la amistad e integración de los pueblos de América, el caudillo -y coronel del ejercito- Felipe Varela, sale al cruce del ejercito aliado en apoyo a Paraguay. Será una de las últimas operaciones combinadas de la montonera federal. Que apenas unos años antes, practicamente había sido aniquilada por el mismo gobierno (el de Mitre) que embarco al país en esta nefasta guerra. Esta será la última acción de las montoneras federales y aquí ofrecemos una versión de los hechos.
<a href=”http://losoperariosdelplan.files.wordpress.com/2007/12/el-coronel-felipe-varela-y-paraguay.doc” title=”EL CORONEL FELIPE VARELA Y PARAGUAY”>EL CORONEL FELIPE VARELA Y PARAGUAY

Además incluimos el manifiesto del Coronel a los pueblos americanos Manifiesto de Felipe Varela

Publicado en  on Diciembre 8, 2007 at 11:47 pm Comentarios (4)