La relación negada: Bolívar y la Argentina

Como homenaje  al Libertador que ha sido ninguneado en la Argentina compartimos el artículo que forma parte del libro “La Patria es América”

La relación negada: Bolívar y la Argentina

Ignacio Politzer

Cuando queremos pensar en Simón Bolívar desde la Argentina se nos interpone un obstáculo que ya va siendo conocido por todos. Estamos hablando de la historia mentirosa que ha esbozado nuestra historiografía oficial para explicar nuestro país donde se ha procurado enfrentar a Simón Bolívar con José de San Martín, y hacer de esta figura latinoamericana, un simple caudillo venezolano.

Diferentes acercamientos

Para explicar esta situación nada mejor que recordar la construcción de la historia que realizó Bartolomé Mitre acerca de la reunión sin testigos que tienen Bolívar y San Martín en Guayaquil corriendo el año 1822. A partir de esta reunión Mitre instaura, en primer lugar, una competencia entre ambos, además esta entrevista será, para el mitrismo, la gran constructora de identidad del proceso revolucionario. Por un lado, San Martín, digno, renuncia a continuar. Por el otro, Bolívar autoritario, soberbio y mandón sigue.

Para el mitrismo y su línea histórica no importa la cantidad de hombres en los ejércitos de ambos (San Martín no tenía un número importante de soldados para continuar la lucha y solicita a Bolívar que le adjudicase algunos miles), ni las necesidades de próximos combates que tenía Bolívar (para lo cual necesitaría de los soldados), ni la moral de la tropa (miembros de la tropa sanmartiniana comenzaron a cuestionar sus directivas), ni siquiera que el supuesto perdedor de aquella reunión tuviera un cuadro en su habitación con el retrato del supuesto ganador (sería bastante morboso si es que se hubieran peleado). Así vemos que para el mitrismo lo que impera es una lucha de egos, sin importar los objetivos estratégicos de liberación de ambos libertadores.

De este modo, esta corriente denominada Historia Oficial ha construido la historia misma de la Argentina separada del desarrollo del proceso de independencia llevado adelante en el norte de Sudamérica. Asimismo en la educación formal hay quienes estudian la independencia de nuestro país, salvo excepciones, como caso aislado del proceso desarrollado en toda América del Sur, haciendo hincapié en la epopeya sanmartiniana, pero pensándola como la acción de un héroe individual. Así es que las enseñanzas mitristas dejan a nuestro pueblo con la sensación de que lo que hemos producido los latinoamericanos es ajeno a nosotros mismos, abriendo la puerta para la colonización cultural de Inglaterra y Estados Unidos.

Otra de las corrientes históricas que desarrolló una imagen alterada de Bolívar fue el marxismo. Carlos Marx en 1858 escribió un artículo en el cual denostaba al venezolano y lo tomaba como un oportunista autoritario. Sin embargo, dicho artículo fue realizado ante una evidente carencia de profundización histórica de los sucesos del continente americano del sur. El mismo es el punto de inicio de una discusión que han tenido los marxistas, sobre todo los de los países coloniales en conflicto con los imperialismos de turno: lo que llamamos la Cuestión Nacional. De este modo, esta situación va a dar pie a una revisión de la postura de Marx sobre Bolívar tomando en cuenta una posición ulterior, desarrollada en una carta a Federico Engels de 1867 (Carrera: 2006) favorable a la lucha del pueblo irlandés contra el imperio inglés. Así es que en los escritos de Marx se encuentran ambas posturas, por un lado crítica a Bolívar y al proceso de independencia sudamericano, como también el apoyo a una lucha nacional y anticolonial en Europa.

El marxismo latinoamericano se ha dividido en dos. Por un lado los que denigraron a Bolívar acusándolo de terrateniente que defendía los intereses de su clase, tomando por verdadero absolutamente todo lo esbozado por Marx; y por el otro, los que entendieron que la revolución independentista era la síntesis de la lucha contra el imperio español, entendiendo que en esta lucha se integraban las diferentes clases sociales, las cuales tenían intereses comunes en la expulsión de España de América. Haciendo uso del materialismo histórico, que fue el método de análisis de las sociedades desarrollado por el pensador alemán, dentro de este campo algunos adujeron que Marx estuvo mal informado y otros simplemente que estaba equivocado.

¿De dónde salió Bolívar?

Para generar una visión diferente adentrémonos en intentar conocer a este gran latinoamericano llamado Simón Bolívar.

Bolívar perdió a sus padres siendo él muy joven y heredó una fortuna, nació en una cuna de oro como se dice en el barrio. De niño estuvo al cuidado de una negra esclava llamada Hipólita. Pero esto, pese a los dogmáticos que creen que las condiciones económicas determinan la vida entera, no le impidió abandonar su riqueza para luchar por la independencia de los pueblos de América. Nace en 1783, tres años después de la insurrección de Tupac Amaru en el actual Perú, la cual se expandió por todo el continente haciendo temblar el dominio español. Es decir que para 1810 tenía 27 años. No es de extrañar su juventud, ya que la mayoría de los actores políticos del proceso de la Independencia americana fueron jóvenes, con algunas excepciones como es el caso de José Artigas en la Banda Oriental que para 1810 tenía 50 años.

El joven Simón devenido de una familia mantuana, perteneciente a una clase social que afincaba su riqueza principalmente en el comercio de esclavos negros. En su juventud fue formado por el maestro Simón Rodríguez, seguidor de Rousseau, pero crítico a su vez del ginebrino. Podríamos decir que Rodríguez ha hecho una lectura latinoamericana de Rousseau, es decir que ha creado una mirada diferente a partir de esas lecturas. Además Bolívar fue un lector de Baruch Spinoza, de John Locke, de Thomas Hobbes, de los Enciclopedistas Franceses y de Montesquieu, entre otros. Enumerar intelectuales europeos no tiene que generar una falsa imagen de repetición, sino que lo que hizo Bolívar fue apropiárselos para redefinir un pensamiento propio para América.

Bolívar forma parte del gobierno que se establece en abril de 1810, como coronel del ejército y representante para una misión diplomática hacia Inglaterra con el objetivo de conquistar el apoyo de la isla europea al nuevo gobierno. Esta junta derivará en la presidencia de Francisco de Miranda, un criollo que buscaba desarrollar el proceso de independencia americano desde hacía 20 años, creando así la 1º República.

La junta de abril de 1810, había jurado en nombre de Fernando VII y buscaba principalmente la autonomía de recursos, pero también en su seno existían las voluntades, como la de Miranda, que buscaban ya la independencia total. Este proyecto caerá porque los criollos que destituyeron a los españoles carecieron de la fuerza militar necesaria para triunfar. De este modo, Bolívar será derrotado en Puerto Cabello intentando defender su posición. Observamos entonces que el debut en las armas del mantuano fue con una derrota.

Posteriormente va a formar parte del grupo que entregará a Miranda a los españoles, entendiendo que Miranda quería huir luego de haber capitulado. Este hecho ha generado, en Venezuela, gran polémica, ya que los defensores de las desmembración del continente han querido enfrentar a Miranda y a Bolívar, con el objetivo de ensuciar la gesta libertadora que tuvo primero a Miranda como un adelantado a su época, a través de su planteo de la independencia americana de España, y luego a Bolívar como el gran Libertador de América. No es mera coincidencia el parecido a lo que han hecho en la Argentina con respecto al encuentro de Guayaquil, es decir: buscaron enemistar a los compañeros de objetivos emancipatorios procurando generar fragmentación de las fuerzas patriotas y desconocimiento de la historia para lograr que los pueblos americanos se confundieran acerca de sus héroes y así mantener la desunión.

La primera derrota que sufre Bolívar al mando de tropa no lo asusta para intentar retomar la lucha contra los españoles. A diferencia del Río de la Plata Venezuela está situada en un territorio clave para el ingreso de los españoles a América, lo que implicaba en los hechos que el enemigo agigantara sus fuerzas con más rapidez. Además de la mayor fuerza militar, las desuniones y la escasez de recursos jugaron a favor de los europeos que supieron capitalizar los errores tácticos de los criollos. Cabe remarcar que el 26 de marzo de 1812 ocurrió un gran terremoto que sólo en Caracas, que tenía una población de 40.000 habitantes, causó 10.000 muertos. Debido a esto los altos mandos de la Iglesia entendieron que, como el terremoto se había producido un jueves santo, este era el castigo divino contra los que se habían alzado contra el gobierno español en América. Bolívar va a contestar “(…) y si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca” (Mijares: 1986) estableciendo ya que el camino a la guerra revolucionaria era inevitable.

Luego de ser derrotado, en Nueva Granada (hoy Colombia) construye un ejército con el que declaró la guerra a muerte contra el español (1813) y de donde se destacó la Campaña Admirable con la que el ejército bolivariano terminó entrando en Caracas y declarando la Segunda República.

En este momento el jefe español era José Boves, caudillo militar que supo utilizar a los llaneros venezolanos en contra de los criollos, como así también permitió que los negros esclavos se sumaran a las filas españolas y se quedaran con el botín tras arrasar las haciendas de sus dueños mantuanos. Por lo tanto, las castas más bajas de la sociedad o no participaban de la guerra o participaban para los españoles, ya que aún los criollos en la dirección del proceso revolucionario no hacían concesiones hacia estos sectores y sólo establecían libertades de pensamiento, económicas o de culto, pero mantenían la servidumbre y la esclavitud.

Simón Bolívar encontrará otra vez la derrota. Imaginémonos hoy con la cultura del éxito vertiginoso a la orden del día, poner en tela de juicio a un vencido en dos ocasiones, que sumado a eso luego se va exiliado, sin poder y sin armas. Podríamos avizorar que sería apresuradamente condenado y olvidado

La vuelta del exilio y la nueva percepción

Bolívar se exilia siempre pensando en volver, y en volver para triunfar. En 1815 y 1816 establece su exilio primero en la isla inglesa de Jamaica y luego en la República de Haití que se había emancipado de Francia en 1804, siendo la primera República Latinoamericana libre y gobernada por los ex esclavos negros. En estas islas va a meditar sobre la derrota, buscando los errores que habían cometido sus fuerzas, pero dando energía al sueño de la liberación de todo el continente. Son de este momento las Cartas de Jamaica, donde Bolívar se imaginó la unidad de todas las colonias españolas en América, cuyo centro sería el istmo de Panamá.

Será en Haití donde experimenta las transformaciones más importantes para la continuidad de la lucha por la liberación. Bolívar es recibido por el presidente de Haití, Alexandre Petión, y es financiado para la consecución de sus planes. Este financiamiento requería que como retribución se declarara abolida la esclavitud ni bien el barco, que llevaba a los insurgentes, tocara tierras venezolanas. Así lo hará Bolívar.

En consecuencia nos permite observar las transformaciones en las mentalidades de los hombres en plena trayectoria, haciendo caer las creencias de que los próceres de América no podían dudar y no podían cambiar de parecer, sin perder de vista los objetivos claro está. En efecto, sería interesante para nosotros en el Río de la Plata pensar qué hubiera pasado con Mariano Moreno, secretario de guerra de la 1º junta de gobierno de 1810 si se mantenía con vida y veía el accionar de los porteños contra las provincias del interior, ¿no se uniría en una alianza todavía más estrecha con nuestros negros, nuestros gauchos y nuestros indios? No es un intento de historia contrafáctica, sino la posibilidad de pensar un posible accionar determinado por las sucesivas derrotas que tuvo el sector representado por Moreno en los sucesivos gobiernos desde Mayo de 1810.

Entonces volviendo a Simón Bolívar vemos que una de las causas de su derrota, que había sido la falta de apoyo de las castas que no participaban en la conducción de la Revolución, había sido ya zanjada con la intervención de la República negra de Haití. ¡Vaya si Haití es importante para los latinoamericanos!

Ganar y luego… inventar

Por lo tanto, una vez que logra hacer pie en Venezuela Bolívar ya se transformará para su pueblo en el Libertador, como lo llaman aún hoy. Para lograr sus objetivos, al llegar reconstruye el ejército, donde participarán todas las castas sociales. Será un ejército que combatirá con la estrategia de la guerra de recursos debido a su desventaja con respecto al ejército español. Un ejército que atravesará innumerables veces la Cordillera de los Andes, al que le faltará alimento, vestido y armas.

Una vez ingresado en Venezuela, lo hace por la isla Margarita en 1816, establece la abolición de la esclavitud, la abolición de la servidumbre y la prohibición del trabajo obligatorio, es decir acaba con las formas de sometimiento productivo que habían inventado los españoles. Así también establecía la igualdad política y educativa. Por consiguiente para que estas leyes se pudieran cumplir se debía tener control total del territorio con lo cual el ejército iba creciendo en número, y en moral por las victorias.

Así hacia fines de 1816 comienza la gran Campaña del Libertador teniendo como picos en la lucha las batallas de Boyacá en 1819 donde libera Nueva Granada, Carabobo en 1821 que libera Venezuela, Bomboná, también en 1821, que libera la zona que hoy ocupa Ecuador, en 1824 la batalla de Junín lo hace con Perú y la batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824 donde su brazo derecho, el mariscal Sucre, lo reemplaza en la dirección y liberan el Alto Perú (hoy Bolivia); así derrotan el último bastión español en América.

De este modo, en 1819 en la localidad de Angostura se estableció un Congreso que debía dictar una Constitución para la Gran Colombia, unidad de Cundinamarca (Nueva Granada), Venezuela, y Quito (Ecuador). Bolívar va a inaugurar el Congreso enunciando algunos conceptos que han quedado grabados a fuego en el ideario de liberación latinoamericano. El primer concepto que esboza era la necesidad de pensar quienes eran los sujetos de la transformación y que tipo de sociedad se quería construir, dice Bolívar: “Tengamos en cuenta que nuestro pueblo no es el europeo ni el americano del Norte, que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de la Europa, pues hasta la España misma deja de ser europea por su sangre africana, por sus instituciones, y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y éste se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos todos del seno de una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y sangre son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un relato de la mayor trascendencia” y había dicho unos años antes “La sangre de nuestros ciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla” (Herrera Torres: 2001)

Entonces en estas citas identificamos cual es el sujeto político que hay detrás de Bolívar: el sujeto mestizo, es decir la mezcla de las castas existentes, generando la culminación de esa separación al mismo momento. Visualiza la diferencia no como un escollo, sino como una potencia a desarrollar, recuperar lo rico de cada cultura a través de la mezcla, al mismo tiempo que se crea una cultura novedosa, la americana del sur. Asimismo establece que el gobierno que se diera la Gran Colombia debería ser una República, pero no una al estilo norteamericano, ya que siguiendo a su maestro Simón Rodríguez está pensando bajo la premisa : o inventamos o erramos.

Por esto, plantea que seguramente la Constitución Norteamericana funcionará bien para los norteamericanos, pero en el caso de los americanos del sur, debían conocer sus necesidades y sus posibilidades para erigirse como República. Es así que a estas repúblicas que buscaba ser un calco de la constitución del Norte, Bolívar las llama Repúblicas aéreas; es decir Repúblicas surgidas de una idea teórica alejada de la realidad concreta.

De esta manera desarrolla la idea de una República con cinco poderes. Además de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, propone la creación de un poder electoral y un poder moral. El poder electoral debería ser autónomo para garantizar que las elecciones realizadas por el pueblo se desarrollaran en procesos transparentes, buscando así, en su contexto determinado, reducir el poder de los grupos adinerados. Mientras que el poder moral debería cumplir el rol de garantizar que los funcionarios del Estado no se sirvieran de su cargo, sino que sirvieran al pueblo, garantizando el máximo posible de eficiencia en los cargos públicos. La visualización de la posibilidad de corrupción en los cargos públicos es la causa de este poder. A sabiendas que el dinero podría comprar voluntades, una de las formas que se le ocurren a Bolívar para contrarrestar este flagelo es la creación de este poder específico.

Igualmente desarrolla la idea de una presidencia vitalicia para resguardar al Estado del divisionismo que entendía se encontraba en las clases dominantes criollas de los distintos territorios que se unían. Es decir una conducción que impidiera el divisionismo que era el gran fantasma post enfrentamiento bélico. Esta postura, acerca de la necesidad de la presidencia vitalicia, se ha intentado leer como la imagen de un Bolívar monarquista o autoritario sin razón y ansioso de poder. Sin embargo, la proclama es realizada a partir de un estudio riguroso de su sociedad. Se plantea que ante la idea de republicanismo a la norteamericana o de democracia débil que se quería imponer, quienes iban a conseguir llegar al poder eran los más poderosos que tenían todas las posibilidades. A fin de equilibrar estas posibilidades se necesitaba una conducción férrea que tendiera a la igualación social, por eso es menester la educación extendida a todos los sectores sociales.

De este modo, mientras las mayorías sociales no pudieran generar la alternativa de poder propia, la balanza se equilibraría a través de la conducción caudillesca, o sea la centralidad del poder en un presidente vitalicio. Sin más esta es la idea que plantea Bolívar. La misma se puede analizar desde muchos ángulos, pero no debemos perder de vista nunca al problema que trata de dar solución: cómo organizar una sociedad desigual en camino hacia la igualdad después de echar a los españoles.

Igualmente, en nuestra época observamos se produce una discusión similar en la forma, ya que los gobiernos populares electos de la región se plantean también la posibilidad de reelecciones indefinidas en pos de las desigualdades sociales que hacen que siempre haya una alternativa más poderosa para una elección del lado del sector oligárquico aliado al imperio norteamericano, que del lado del pueblo donde se hace más dificultosa la construcción de representantes genuinos.

Por su parte, el Congreso de Angostura no va a apoyar la presidencia vitalicia y es así como comienza a abrirse la posibilidad de sucesión que va a ser aprovechada por las oligarquías nativas representadas en primer lugar por Francisco de Paula Santander en Nueva Granada. Él mismo queda como vicepresidente mientras Bolívar, que había sido proclamado presidente de la Gran Colombia, se dirige a culminar la travesía militar.

 

Aquella famosa entrevista

En 1822 mientras se desarrolla la famosa entrevista entre Bolívar y San Martín en Guayaquil, se producía una disputa entre grancolombianos y peruanos por la posesión de ese territorio, disputa que se va a zanjar con la incorporación de Guayaquil a la Gran Colombia pese a los esfuerzos de San Martín de incorporarla a su protectorado peruano. Que haya habido diferencias con respecto a este tema, no implica en absoluto que las hubiera en cuanto al objetivo central que era la victoria militar contra los españoles y Unidad de los nuevos gobiernos de América. La posibilidad de otra lectura es una búsqueda de generar enfrentamientos inventados entre pueblos hermanos que buscaban darse un destino común. Como bien se sabe los hermanos no son iguales, pero resuelven sus contiendas puertas adentro, bien vale la pena recordar nuevamente al Martín Fierro de José Hernández: “Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera (…) porque si entre ellos se pelean los devoran los de afuera” (Hernández: 1991). Y en nuestros países hubo una importante cantidad de historiadores y políticos que nos han querido hacer pelear para que el resultado fuese la entrega de nuestras soberanías.

Asimismo creemos que es posible pensar, a partir del accionar de San Martín en Europa, que este haya recibido la sugerencia por parte de Bolívar de ir a buscar el reconocimiento de los países europeos respecto de las nacientes repúblicas. Tarea para nada fácil, recordemos que la Revolución Francesa había caído y en Europa volvía a reinar la Santa Alianza enemiga de la idea de progreso social y de República. Si observamos la ajetreada actividad de San Martín en Europa, ejerciendo influencia en la creación de la República de Bélgica, nos hace pensar en la posibilidad de una continuidad de la actividad revolucionaria, pero por otros caminos. Desde la historiografía oficial se nos presenta a un San Martín abuelito amable, que jugaba con su nieta en Europa intentando invisibilizar la continuidad de la actividad del San Martín político. Es decir que buscan recrear un San Martín santo de la espada, pero que no se metía en política. Nosotros nos debemos como sociedad el reconocimiento de un San Martín político que fue perseguido por los sectores aliados a Inglaterra en Buenos Aires y obligado a desarrollar su actividad en el exterior.

También la liberación de las mujeres

Luego del triunfo en Perú con la batalla de Junín Bolívar vuelve a la Gran Colombia y deja a Sucre la última batalla de Ayacucho, para intentar ordenar el gobierno que ya presentaba tendencias a la disgregación. Antes de irse establece la repartición de tierras y la abolición de la servidumbre, dando un discurso que realza a la mujer americana: “¡Hijas del sol! ¡Ya son tan libres como hermosas! Tenéis una patria iluminada por las armas del ejército Libertador: libres son vuestros padres y vuestros hermanos: libres serán vuestros esposos, y libres daréis al mundo los frutos de vuestro amor.”(Herrera Torres: 2001) En este discurso Bolívar reconoce a las mujeres como actores fundamentales para la formación de hombres y mujeres libres, así como también reconoce la cultura originaria de las mujeres peruanas, legítimas hijas del sol. Es decir que recrea el discurso del mestizaje haciendo iniciar la historia americana con los pueblos originarios. Así es que Bolívar volverá una y otra vez sobre este punto que en definitiva se trataba de la unidad de los sudamericanos.

 

El difícil período de la postrevolución

Durante su gobierno en la Gran Colombia podríamos pensar que Bolívar se anticipó a la historia de la ecología decretando la preservación de los bosques, conservación de las aguas y aprovechamiento racional de la riqueza forestal con su debida conservación. No nos parece extraño que el Libertador estuviera pensando en la preservación de los ríos y de los bosques ya que mediante esta acción buscaba mantener el lazo con las comunidades originarias que trabajaban la tierra y vivían del río, así como también lograr introducir la cultura de la ciencia moderna para el estudio de la vegetación para un uso social, por eso su uso racional.

Además estableció la nacionalización del suelo, es decir de las minas, como la protección de las manufacturas que fueran producidas en el territorio propio, es decir que de esta manera intentaba generar el desarrollo de los actores económicos internos que dieran una sustentación productiva al proyecto de República liberada a partir del control de los principales recursos naturales.

Asimismo planteaba el desarrollo variado de cultivos en la tierra para ejercer un sistema agrícola productivo de interés social, es decir, para construir un mercado interno vasto, y así también exportar excedentes.

Pero ahora, imaginemos que para la realización de estas políticas se necesitaba de algo primordial como era la unidad del pueblo tras su líder, un pueblo que venía de 15 años de guerras y quería conquistar una paz igualitaria. Por eso es que el Congreso lo designa Dictador, y se establece lo que se denomina la Dictadura popular, es decir el gobernante elegido por el pueblo para dictar las leyes y garantizar la unidad a través de la centralidad del poder. Tantos años de dictaduras en nombre de las oligarquías latinoamericanas apoyadas por el imperialismo inglés y el norteamericano hacen que el concepto de dictadura popular aparezca como extraño y peyorativo, pero recordemos lo que dijimos más arriba acerca de la necesidad de que las democracias débiles se fortalezcan a través del poder centralizado. Para verificar la otra salida, la de una democracia formal, es decir donde lo único de democrático es el nombre, veamos simplemente que fue lo que ocurrió. En frente de la posición bolivariana se ubicaban sus anteriores aliados, los mantuanos, que ahora se situaban en esta nueva etapa a partir de priorizar las alianzas con Inglaterra por sobre el desarrollo interno. La cabeza de este proyecto de entrega fue Francisco de Paula Santander

Bolívar va a sufrir varios intentos de asesinato, el más renombrado es aquel en donde partidarios de su vicepresidente ingresan a su habitación con el objetivo de matarlo, pero el Libertador es avisado y salvado por su mujer la quiteña Manuela Sáenz (la Libertadora del Libertador), que logra dar por tierra el intento, engañando a los ejecutores de esta operación, mandados por Santander, que a su vez termina expulsado del territorio.

El 1º Congreso

Sin embargo pese a la oposición en 1826 Bolívar va a ser artífice del Congreso Anfictiónico de Panamá donde buscó dar institucionalidad a una posible unidad continental. Este Congreso va a contar con la concurrencia de enviados de Perú, Bolivia, México, Gran Colombia, y Guatemala. Argentina decide no enviar representantes lo mismo que Chile, lo que termina dejando al Congreso sin la parte sur de Sudamérica. Por otra parte Estados Unidos decidió enviar representantes, ya que fue invitado por Santander, pero estos no llegarán. Este Congreso fue el primer intento de unidad de los nuevos gobiernos, y fue boicoteado por Inglaterra y su dominación, a partir de las deudas contraídas, de los países que no asistieron. Para los imperialistas cualquier unidad en bloque de estas nuevas repúblicas implicaría acrecentar el poder de cada país individualmente, así como de la generación de un espacio de poder novedoso en el mundo que buscaría equilibrar la relación de fuerzas a nivel mundial. E Inglaterra y Estados Unidos siempre siguieron el principio que afirma: divide y reinarás.

Los objetivos bolivarianos eran: crear un organismo novedoso que fuera sostenido por todos los estados sudamericanos para defenderse de las amenazas expansionistas de Inglaterra, EEUU, Francia y la posible vuelta de España; una vez fortalecido, generar nexos solidarios con los pueblos del mundo, buscando el equilibrio de poder a nivel mundial. Es decir que la interpretación imperialista no se equivocaba, el Congreso era subversivo, en el sentido de transformación de lo vigente, para el orden mundial que habían configurado las potencias.

A su vez la importancia del mismo radica en que ha sido el 1º intento por desarrollar un proceso de autonomía a nivel continental, que pese al fracaso en sus objetivos ha dejado marcado el camino para que los pueblos de Nuestra América siguieran intentando realizar una y otra vez dicho trascendente objetivo

La relación con los “neutrales” del Norte

Párrafo aparte merece la relación con Estados Unidos, que aparecía como impulsor de la neutralidad en el conflicto entre Sudamérica y España, pero en definitiva realizaba su libertad de comercio vendiendo armas al Reino de España que las precisaba, pero no permitía armarse a los independentistas, ni los ayudaba en absoluto a resistir a los españoles. Esta incipiente Nación buscaba al igual que Inglaterra apoyar a los dos bandos esperando que si se lograba la independencia fuera a costa de que los independentistas perdieran lo más posible, lo que generaría las democracias débiles fáciles de gobernar, y si no se lograba España quedaría endeudada con ellos. En este contexto Bolívar va a tener una disputa muy importante con aquel país del Norte a partir de la confiscación de una goleta con bandera norteamericana que se dirigía a España con armamento para vender. Este hecho indignó a Bolívar quien entendió el rol que jugarían los americanos del norte respecto de los americanos del sur. Su pensamiento se puede resumir en esta frase: “los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad” (Herrera Torres: 2001).

Bolívar y el Río de la Plata

Durante 1825 el mariscal Antonio José de Sucre, brazo derecho del Libertador, quedará en el Alto Perú negociando con el gobierno del Río de la Plata la situación del territorio liberado, mientras Bolívar se ocupaba de frenar los intentos divisionistas en la Gran Colombia. Al gobierno porteño hegemonizado por el sector oligárquico rivadaviano no le importaba el territorio de la hoy Bolivia porque su negocio estaba en el Río de la Plata, a través del puerto de Buenos Aires, y así permitieron la balcanización del territorio.

De acuerdo con Bolívar las nuevas repúblicas debían respetar las dimensiones de los antiguos virreinatos, pero como el gobierno de Buenos Aires estaba dispuesto a desprenderse de una parte de su territorio, terminará apoyando a Sucre y al proyecto de Constitución Bolivariana en la futura Bolivia, que lleva ese nombre por su Libertador. Mientras Bolívar visita el Alto Perú, emisarios argentinos dirigidos por el coronel Dorrego (Alvear y Díaz Vélez) se entrevistaron con el Libertador para convencerlo de que este invadiera Brasil, que estaba en guerra con Argentina por la Banda Oriental. Recordemos que Brasil desde 1822 era un Imperio independiente de Portugal en América, y que buscaba la dominación comercial y territorial de sus vecinos. Ya Mariano Moreno en el plan de operaciones se había planteado la posibilidad de que las provincias unidas del Río de la Plata se anexionaran parte del territorio brasilero, a partir de la generación de un levantamiento republicano contra la monarquía portuguesa de ese momento.

Así es que cuando Dorrego se transforma en el hombre de Bolívar en Argentina seguía en pie la idea de ingresar al Brasil. Los argentinos irían por el sur, mientras que Bolívar y sus fuerzas entrarían por Paraguay, generando un movimiento de pinzas, que sumado al levantamiento de los republicanos brasileros podría tumbar al imperio. El primer objetivo era que Dorrego accediera al gobierno bonaerense para así realizar los planes políticos del Libertador para la Argentina. Pero, y aquí 2 años fueron una eternidad, cuando llega Dorrego a ser nombrado gobernador de Buenos Aires en 1828 el poder de Bolívar está cercado en la Gran Colombia y ya ha fracasado el Congreso de Panamá. De esta manera Dorrego no contará con el apoyo de Bolívar y no podrá terminar de ganar la guerra con Brasil, con lo cual se independizará la República del Uruguay en una derrota política que no le dejó margen de gobierno para reestablecer alianzas. Así es que será asesinado por un rivadaviano como Lavalle, que se había formado con San Martín y luego lo traicionó.

Acerca de la idea de Bolívar de pasar por Paraguay urge decir algo más. No sólo era parte de una estrategia de pinzas, sino que también sabía de la prisión de su amigo el científico Aimé Bonpland por parte del Gobierno del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, dictador del Paraguay. Creemos que hay una interpretación negativa de Bolívar hacia el gobierno de Francia, pero es posible que haya sido elaborada por informaciones de los opositores al gobernante paraguayo, que eran los sectores más pudientes y que buscaban el sometimiento de Paraguay a Buenos Aires.

Asimismo a Bolívar le interesaba restar el poder de Brasil en el continente, pero también sabía de las buenas relaciones entre Inglaterra y Brasil, y mientras aún necesitaran el apoyo inglés cualquier operación de acción contra Brasil tendría que ser muy cuidadosa. Con lo cual también el trato es cuidadoso desde este aspecto.

Bolívar va a renunciar al gobierno en 1830 y va a morir exilado en Santa Marta (hoy Colombia), y viendo la desmembración del continente, a partir de la disputa entre los países hermanos por territorios limítrofes, mientras Inglaterra y Estados Unidos se disputaban el dominio comercial y cultural de toda la región, ubicando a sus personeros en los puestos de mayor envergadura. Santander será repatriado y dirigirá los destinos de Colombia, y así el final de la vida del Libertador será con desesperanza creyendo erróneamente que había “arado en el mar”!

A modo de cierre

Este texto finaliza su escritura en febrero de 2009. Hasta el año 2008 no había existido nunca en la historia de Sudamérica una reunión en la que participaran todas las repúblicas del continente sin los Estados Unidos, cuando se produjo la reunión del grupo Río en Brasil. Antes se había constituido el Banco del Sur, la Televisión del Sur, y quedan como proyectos el gasoducto del Sur, la Universidad del Sur, entre otros.

Si pensamos en el sueño bolivariano podemos imaginarnos que un bloque latinoamericano de poder no sólo transformaría a los pueblos de Nuestra América, sino que también transformaría el equilibrio de poder en el mundo, pudiéndonos defender colectivamente de cualquier ataque externo como lo decía el Libertador<!–[if !supportFootnotes]–>[17]<!–[endif]–>. Así como nos potenciaría en el desarrollo de nuestros países siendo soberanos acerca de los recursos estratégicos para la sobrevivencia de las naciones. La energía y los alimentos hoy escasos en el mundo son un gran fruto del territorio latinoamericano. Si se consolidara el bloque de integración se podrían tomar medidas que favorecieran al conjunto de los países latinoamericanos antes que a las grandes potencias.

Bolívar lo había pensado en los inicios del siglo XIX, y recién 200 años después es cuando las posibilidades son reales para que este encuentro pueda producirse.

Bolívar fue desconocido por el mal trato que han tenido con él los difusores de la desmembración del continente. Es importante hoy que rescatemos su figura desde bien al sur, para recuperar toda la fuerza de la gesta libertadora americana, y volver a sentirnos, no sólo parte de una misma historia, sino también parte de un mismo futuro

De nosotros depende.

Bibliografía:

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Casa de las Américas y Pidival, Francisco (seleccionador): Simón Bolívar. La vigencia de su pensamiento, Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1982

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Herrera Torres, Juvenal: Bolívar, El Hombre de América (2 tomos), Convivencias, Medellín, Colombia, 2001.

Mijares, Augusto: El Libertador, Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, Venezuela, 1987.

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Pidival, Francisco: Bolívar Pensamiento precursor del antiimperialismo, Madres de Plaza de Mayo, Buenos Aires, Argentina, 2005

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Viñas, David y García Cedro, Gabriela (compiladores): Bolívar. Antología polémica, Fundación Crónica general, Buenos Aires, Argentina, 2007

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 Carrera, Jerónimo, compilador: Bolívar visto por marxistas, Fondo Editorial Carlos Aponte, Caracas, Venezuela, 2006.

 Es interesante esto, porque como decíamos más arriba Marx toma las dos posiciones. En este caso los que eligieron la primera se ven tentados también por una consecuencia de la dominación cultural imperialista que manda que todo lo que produzcamos los latinoamericanos no sirve, o no tiene mucho valor, asumiendo que lo que viene de afuera, sean o ideas o productos materiales, siempre es mejor.

 La negra Hipólita hoy tiene su justo homenaje con la “Misión Negra Hipólita” que busca sacar a de la calle a los sin techo en Venezuela.

 La clase alta venezolana era llamada mantuana porque las mujeres de esa clase eran las únicas que podían llevar mantas en la cabeza, no así demás castas sociales.

<!–[if !supportFootnotes]–>[5]<!–[endif]–> Mijares, Augusto: El Libertador, Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, Venezuela, 1987.

 Herrera Torres, Juvenal: Bolívar el Hombre de América, Convivencias, Medellín. Colombia, 2001.

 En el río de la Plata conocimos las constituciones de Repúblicas aéreas en 1819 y en 1826 ambas de la mano de Rivadavia. Constituciones surgidas del intento de copiar los modelos existentes sin tomar en cuenta la realidad concreta del territorio donde se buscaba implementar.

 Teniendo en cuenta la inserción de los imperialismos a partir del dinero, la actualidad que toma el Poder Moral es total.

 El texto fue terminado cuando el pueblo Venezolano decidió que permitiría a los gobernantes actuales la posibilidad de presentarse en elecciones sin un límite de tiempo en el cargo fijado por la ley. Esto abrió la posibilidad de que el Comandante Chávez pudiera seguir liderando el proceso de la Revolución Bolivariana, siempre elegido por su pueblo a través de elecciones.

 Hernández, José: Martín Fierro, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, Argentina, 1991

 Herrera Torres, Juvenal: Ob. Cit.

 Traiciones de vicepresidentes latinoamericanos son moneda corriente en nuestra actualidad, quizás esta sea la primera.

 Herrera Torres, Juvenal: Ob. Cit.

 El Dr. Francia fue también un dictador elegido por su pueblo, nunca se coronó a si mismo.

<!–[if !supportFootnotes]–>[15]<!–[endif]–> La continuidad del sueño bolivariano hasta el día de hoy es una marca de fuego en todo el continente hasta el día de hoy.

 Reunión histórica también porque reincorporó a Cuba a un organismo americano de decisión.

 Esta postura latinoamericanista en términos de bloque de poder también fue desarrollada por otro gran Latinoamericano del siglo XX Juan Perón en un discurso del año 1953 recopilado en el libro América Latina: ahora o nunca.

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Un pensamiento en “La relación negada: Bolívar y la Argentina

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