190 años del encuentro de Guayaquil

Hoy además del paso a la inmortalidad en la historia de nuestro pueblo de la compañera Evita, se cumplen 190 años del encuentro de dos glorias latinoamericanas en la ciudad de Guayaquil, otrora de la Gran Colombia y actualmente segunda ciudad de importancia de Ecuador.

Simón Bolívar y José de San Martín se encontraron un día como hoy, y estuvieron reunidos dos días. Podríamos decir que fue la primer cumbre de líderes latinoamericanos. San Martín que venía de ganar las batallas de Chacabuco y Maipú para liberar a Chile con el ejército de los Andes había tomado la vía marítima para terminar la obra de liberación americana en la fortaleza realista de América: el territorio del Perú.

Ese Perú que se había resistido a todos los embates internos y cuyo virrey desde Lima y luego Cuzco logró revertir militarmente todos los ataques desde 1810. San Martín desembarcó en septiembre de 1820 y recién en julio de 1821 logró entrar a Lima y declarar la independencia, pero el ejército realista no había sido derrotado sino que se replegó en la sierra. Como Protector del Perú desarrolló su segunda gestión de gobierno, declarando el fin de la servidumbre y la libertad de vientres entre otras medidas que le trajeron la rápida oposición de los sectores altos dentro de los criollos que querían una independencia en donde las castas coloniales no se transformaran. Esta situación de lucha interna, sumada a que parte del ejército que había llegado con él tampoco estaba de acuerdo en las políticas populares de San Martín y que el gobierno de Buenos Aires le había puesto precio a su cabeza por deserción por haberse negado en 1820 a llevar su ejército al Río de la Plata para reprimir a las fuerzas artiguistas, hizo que no tuviera los recursos para culminar la lucha militar por la libertad de América.

En ese contexto se entrevista con un Bolívar que venía de triunfar en la batalla de Pichincha que terminó de liberar Quito y habiendo logrado que la ciudad de Guayaquil se sumara a la Gran Colombia. Bolívar que pese a sus triunfos también comenzaba a ver un frente interno cada vez más complicado por sus ausencias debido a la campaña militar, por lo que tampoco estaba en una situación muy pacífica.

La entrevista no tuvo testigos, pese a que Bartolomé Mitre en la La historia de San Martín dijera que Bolívar lo miraba al Protector del Perú con el ceño fruncido porque era autoritario y que San Martín era el más bueno del mundo y le dejó la gloria del triunfo final al ejército del Libertador del norte de Sudamérica.

Esta entrevista sin testigos entre dos líderes americanos, que han dejado algunas cartas demostrándose el afecto que se tenían mutuamente, quiso ser transformada en un punto de discordia por el ordenamiento político que iba a tener América posteriormente a la Independencia. De más está decir que los primeros que escribieron la historia de América no fueron representantes legítimos del pueblo, sino de las diferentes oligarquías latinoamericanas que forzaron su necesidad política de legitimación de la balcanización de América Latina en una lectura histórica que les fuera funcional a esos intereses. Fueron quienes crearon una Nación en cada puerto quienes forzaron la división política entre Bolívar y San Martín.

Es decir que crearon esa supuesta enemistad no entre dos hombres, sino entre los dos referentes máximos de la liberación de Sudamérica, que se juntaron no para ver como separar los países que iban a surgir, sino para tratar de resolver el último hito de la lucha independentista que se iba a desarrollar en Perú para la liberación de la Patria Grande, ambos pensaban en esa clave, aunque pudieran tener diferencias con respecto a como realizar esa tarea.

Esta situación es rebatible cuando vemos que San Martín tenía en el cuarto de su casa de Francia un cuadro de Bolívar. Es decir que el padre de la patria  o era muy masoquista o realmente la reunión con Bolívar no fue lo que se dijo.

Por otro lado San Martín llegó hasta aguas brasileras en 1828 para sumarse al ejército dorreguiano en la recuperación de la Banda Oriental usurpada por los brasileños. Justamente Manuel Dorrego era quien se había entrevistado con Bolívar y había sido seleccionado por el Libertador como su hombre en el Río de la Plata. La estrategia de Dorrego era que el ejército libertador de Bolívar sumara sus fuerzas con el del Río de la Plata liderado por San Martín para derrotar al imperio brasileño. San Martín al enterarse del asesinato de Dorrego por un hombre que había sido de su ejército, Juan Lavalle, se rehúsa a bajar del barco y emprende su regreso a  Europa. San Martín en Europa también ha tenido diferentes gestiones para el reconocimiento de las independencias americanas, es decir quienes lo trataron de poner como un viejito que fue a cuidar a la nieta también se equivocan.

Entonces la salida del Perú de San Martín refiere más a no poder contar con las tropas necesarias por parte de Bolívar y del pueblo peruano para terminar la emancipación por las disidencias internas que a un enfrentamiento con Bolívar. De hecho cuando San Martín se retira de la escena peruana (con acusaciones de dictador entre otras cosas que también le decían a Bolívar) quien lo reemplaza es un gobierno de los criollos peruanos que intentará triunfar contra los españoles, pero sin poder hacerlo terminan llamando al ejército de Bolívar que triunfa en las batallas de Junín y de Ayacucho, de la mano de Sucre con su A Paso de Vencedores, y se termina la gesta militar de emancipación americana el 9 de diciembre de 1824.

Hoy Guayaquil sólo tiene un monumento del encuentro de dos gigantes de América. Derrumbaron la casa favoreciendo la mirada histórica de quienes plantearon un conflicto. Actualmente el gobierno local es opositor a Correa y su alcalde ha sido asesorado por Durán Barba, el ideólogo de las derechas ultraliberales de América Latina. Desmentir el enfrentamiento es una tarea urgente sobretodo cuando en América Latina vuelven a acechar los fantasmas de ruptura de las instituciones propias, sin injerencias de potencias extranjeras, que tanto ha costado constituir.

San Martín y Bolívar comenzaron un camino de unión para terminar la emancipación, hoy los pueblos latinoamericanos debemos seguir su ejemplo para terminar la tarea de la emancipación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s