El dolor sin después. Once, el país devastado y las posibilidades.

Cuando sufriste tanto dolor por algo tan absurdo, sobretodo por muertes tan boludas tan pero tan evitables. Da bronca, dan ganas de mandar todo a la mismísima mierda. Pero, entonces qué. ¿Le regalamos la vida? ¿Nos metemos para adentro a vivir nuestra vida como podamos llevando las marcas que nos van a hacer ser un “familiar de” toda la vida? ¿Qué queda? ¿Existe un manual para continuar?

Las Madres mostraron un camino, pero es un camino sinuoso de idas y vueltas. Lo que se puede decir es que siempre estuvieron y con lo que podían y tenían siguieron en la palestra. Haciendo eso se terminaron transformando en un emblema para la comunidad, para que el pueblo se una y las cosas que pasaron ya no pasen. Fue difícil que quienes querían agarrar un flaco torturarlo y desaparecerlo no puedan hacerlo. En un país en donde todo eso se permitió desde el Estado, ¿qué queda para el resto? Con ser buen tipo no alcanza, te tenés que meter y comprometer, arrastrar y llevar.

Muertes y muertes cada vez más boludas. Que choque un tren con un andén, debe ser la forma más boluda de morir. Morir aplastado por gente y por una máquina a la que le faltaba todo y que no tenía que andar circulando. Metal de los años 60. Da bronca que esa forma sea la que se haya llevado a alguien querido. Uno espera grandeza de la muerte, pero no. Entonces queremos que la muerte absurda valga la pena, que cobre un sentido de grandeza. En el país devastado que era la Argentina esas fueron las formas de morir que se crearon. Las conocí en 1997 cuando se cayó el avión donde viajaba mi papá. Años después me enteré que el piloto creyó que iba a una velocidad que no era tal, porque faltaba una alarmita que indicaba que se había congelado el velocímetro. Así sencillamente. Al día siguiente de la caída del avión Austral le puso la alarmita a los 7 aviones iguales al que se cayó. Pero igualmente a nosotros nos decían que fue la tormenta o en todo caso un piloto cansado bastante inútil.

Es verdad que hay un tridente que termina matando. Empresarios a los que les chupa todo un huevo por ver un fajito más sobre la mesa, políticos que creen haber entendido el juego y como saben que no van a salvar al resto se salvan ellos, y sindicalistas dispuestos a arreglar para mantener un status quo que les permita estar 80 mil años al frente de un gremio, y si se puede transformarse en socios de los patrones, o montarse una pyme. Habría que agregar otro factor: una sociedad dormida, asustada, que ve como las cosas pasan rezando que no le pasen a ellos para después ir a consumir un rato y ya fue, listo a otra cosa. Próxima noticia en el noticiero. Un canguro en Australia estaba borracho.

Por último eso que llaman “la justicia”, que es verdad que está mal dicho. El poder judicial que debería impartir justicia, y cuando hablamos de justicia hablamos de igualdad. Igualdad es que si el que tiene mucha mosca se mandó un moco va a tener que pagarla igual que el que no tiene nada. Eso no existe acá. Una de las cosas que aprendí en estos 15 años desde el 97 es que no le deseo a nadie que tenga que pasar por instancias judiciales. Son bandas que se reparten el poder de juzgar que trabajan con la policía y que en última instancia deciden sobre nosotros. Y son tipos como cualquiera que han accedido a ese lugar por contactos, por rosca de la peor, y hoy siempre están amparados en el poder real de la Argentina, ese poder que busca estar oculto y que ha gobernado el país desde que decidimos ser un país. ¿Por qué los tribunales no pueden ser del pueblo? ¿Qué nos dirían? Que cuidado porque se puede llegar a elegir a alguien poco capacitado para una tarea importante. Les diríamos tu sistema ya lo probamos 200 años, y mirá que lindo país.

En América Latina estamos viendo como hacemos equilibrio para garantizar una forma democrática y a la vez profundizar la justicia social. Fidel le dijo a Correa: “yo no sé cómo hacen ustedes para hacer lo que hacen con esos tipos adentro del país, yo los eché o los fusilé”. Ayer miraba Canal 13, el canal del grupo que ayudó mucho a que la Argentina sea un país con menos estado favoreciendo siempre el negocio del privado y con una constante campaña contra lo público, para luego volcarse a lo que llaman el agronegocio, que es lo mismo de siempre: el destino que nos marcaron en la frente:“Uds. van a ser un país exportador de granitos y no rompan las bolas”. A algunos les cierra eso, claro que el problema es que te queda afuera la mitad de la población. Entonces a criminalizar a los negros, y mucho discurso de que el problema es que en la vida triunfa el inteligente. Bueno uds que empezaron con las tierras que les chorearon a los indígenas entréguenlas al Estado y empecemos así a ver como triunfa la inteligencia. Entonces miraba la tele y veía una cobertura desde la estación de Once, cuanta hipocresía. La hipocresía es el sentido de las cosas en ese mundo que nos proponen. Y todos estos años de darles vueltas a los medios para mostrar que no son medios sino fines en sí mismos. Y que tienen la justicia de su lado, que hoy vas a salir en la tele, pero en cuanto empieces a putearlos a ellos desaparecés y entonces tenés que volver a valorar a los tipos que aunque estén rodeados de mucha mierda son los únicos que te dicen vení con nosotros y peleala hasta morir, no se si vamos a ganar pero lo único que podemos decir es que lo vamos a intentar. Y claro que esto tiene que ver con Néstor Kirchner, quien se animó a hacer algo que muchos chamuyaban, a decir como funciona esto y comenzar a juntar tropa para salir de esta encrucijada. Tropa nueva, sin las marcas del ayer, una que se haga su propio camino. Y priorizó que todos laburaran y mantener el resto más o menos como se podía. Y yo que vengo de aviones caídos te digo que no se murió nadie después de LAPA  en el 99 para acá. Hoy no se murió nadie, mañana no sé. Pero eso dice algo. No tengo idea de como funciona una aerolínea, pero evidentemente a eso le dieron bola. Pero faltó el resto del transporte. Trenes, bondis, también el tema de los boliches con Cromañón. Hoy por lo de Once tienen un juicio oral, nosotros tardamos 14 años para llegar ahí, y todavía el juez Martinez de Giorgi se hace el distraido y no lo eleva. Pero no crean en esto, nunca se duerman y lamentablemente la lucha no termina con los juicios si es una lucha verdadera. Porque vimos que la cosa no era un freno o una alarma. Esto es una forma de vivir la vida, de robar sin escrúpulos de una red de complicidades. Entonces para cambiar eso hace falta tiempo, huevo/ovario y que estemos bancando. ¿O no sabemos que estos tipos matan hasta a sus propios hijos? No tenés que creer en los que vienen con espejitos de colores a decirte que bien que lo harían ellos, tenés que saber que esto pasó en la Capital y por eso, como lo de LAPA tiene más visibilidad y muchos ven su negocio electoral acercándose hoy. Hay que hacer la prueba, que pasen un par de años y estos ñatos que hoy andan como cuervos van a estar con el kilombo de moda y de vos se olvidan. ¿O por qué después de que lo de LAPA era un escándalo y una aberración quedaron todos libres y nadie prendió fuego los tribunales? Ellos tienen el tiempo a favor, te cagan con eso. En diez años ya pasó de ser la papa caliente a ser una cosa más, y los medios comprados ya no se indignan porque corren los sobres para que no la pudran.

Por eso unidad, y por más que hoy les resulte difícil verla, estén con toda la razón calientes, tendrán que hacer el esfuerzo de ver que hay una puerta abierta pero no tenemos que estar esperando de los otros, metámonos. El día del acto escuchaba a un chabón que perdió un familiar que decía: es mentira que tenemos que agradecer por el trabajo, dar trabajo es es una obligación del estado.  Y ahí está un poco todo, si es el estado neoliberal dar trabajo no es obligación. Que el estado haga una cosa u otra no es un designio divino ni es que lo dice la constitución, es que hay movilización popular, que hubo un 17 de octubre o un 19 y 20 de diciembre. Pero si queremos otro estado que represente a una comunidad no sólo nos tenemos que meter a ver que pasa con nuestros asuntos, sino que tenemos que dejar de esperar que las cosas nos las resuelvan otros. Meterse en donde está la oportunidad de meterse para cambiar. Hoy en política el único lugar que creó nuestro pueblo para hacer eso se llama peronismo y más actual kirchnerismo. Ahí está la posibilidad. Te puede ir bien o te puede ir mal pero ahí es, el resto es más de lo mismo que ya conocemos. Porque digo, ¿encima que ya pasamos tanto dolor y teniendo la posibilidad de cambiar el esquema y dar vuelta la media  no lo vamos a hacer? Esto nos tocó, hay que bailar, con las mochilas pesadas con las que venimos, hay que bailar.

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