Venezuela: 1 año sin Chávez, 15 años de revolución bolivariana

Ayer se cumplió el primer aniversario de la partida física del comandante Chávez y hubo varios homenajes y recordatorios. En Venezuela dieron especial lugar a la película que hizo Oliver Stone  que se llama mi amigo Hugo. La pueden ver acá. http://www.correodelorinoco.gob.ve/politica/vea-documental-mi-amigo-hugo-oliver-stone-video/

Es una mirada desde el mundo norteamericano del rol del comandante Chávez en Venezuela y en la región. Hace no mucho Stone había hecho el filme al sur de la frontera que buscaba ser una clave de análisis de los gobiernos populares asentados en varios países de América Latina a inicios del siglo XXI. Por eso se llamaba al sur de la frontera: buscaba ser un explicativo para el norteamericano medio que consume medios masivos de comunicación y solo escucha una campana. Como anécdota recuerdo que en Argentina se estrenó en el convulsionado 2009 y ante la aparición de la presidenta Cristina, estando en un céntrico cine de la calle Lavalle, iniciamos un aplauso al que se sumaron varios y casi que terminamos abrazados cantando la marcha. Eran momentos de repliegue.

La nueva película está centrada una búsqueda, descifrar y a la vez poner en todo su justo valor la figura de aquel hombre tan satanizado. Con entrevistas a los principales funcionarios venezolanos, Maduro, Cabello, Jaua, Ramirez, Cilia Flores, la película está cargada de un dejo nostálgico de alguien que siente que ha perdido verdaderamente un amigo. Muy buena edición de la cobertura de la muerte de Chávez desde las cadenas norteamericanas destacando en primera instancia que era un “dictador posado sobre la reserva de petróleo más importante del mundo incluso mayor que la Arabia Saudita” . Elías Jaua el canciller comentó al pasar en la entrevista que nunca les iban a perdonar estar haciendo una revolución en la mayor reserva de petróleo mundial. Lo tienen bastante claro los muchachos por donde va la cosa. Se ven escenas de un Chávez estadista que cumplió el rol de padre para gran cantidad de militares y se muestra como una persona en constante formación, con esa cuota de obsesión mañana y noche sobre a cuanto estaba el precio del barril de petróleo. Stone lo dice clarito “Chávez cuando inició su gobierno pensó en un proyecto de tercera vía que financiara, a partir de las ganancias del petróleo, proyectos sociales”. No se lo permitieron y se lanzó a construir el socialismo bolivariano a gran escala. Antes de eso negoció con los países de la OPEP defender un precio justo del barril para los países exportadores. Esa fue su primera misión internacional.

La película muestra a hombres de estado que extrañan a Chávez pero que lo sienten cerca, que les ha dejado un camino, e incluso un plan para muchos años, como es el plan de la patria.

La película hace hincapié en la posibilidad de que haya sido asesinado y Maduro plantea que está esperando que llegue el tiempo histórico para hacer el análisis.

Algo que no contiene la película por haberse hecho para el publico norteamericano, así como para los propios en cada país es lo que han hecho las derechas latinoamericanas con la figura de Venezuela.

Nadie podría haber imaginado en 1998 que 10 años después habría marchas u opiniones de políticos, empresarios, etc, en las que se expresaría como el alter ego de lo que no se quiere ser a Venezuela. Todo lo que se dice nada menos de un tipo que ganó con una imagen de militar fuerte que podría ordenar la seguridad. En Paraguay que parece que todavía no salió de la guerra fría la acusación de chavista sumada a castrista parece ser el latiguillo de moda para los partidos que expresan ideas liberales económicamente y conservadoras políticamente. Lo mismo en Perú y Chile y ni que hablar de Colombia, donde el fantasma de cualquier mal se llama Venezuela o castrochavismo. Incluso teniendo una guerra civil de 50 años de duración en su territorio, maravillas de los medios de comunicación. A la vez que se creaba el movimiento bolivariano se creaba su estigmatización y su demonización en todo el continente con el discurso, fácil de replicar, de que era un dictador que quería llevar al socialismo a gente que hasta hacía cinco minutos eran los principales aliados petroleros de Estados Unidos. Chávez, como Fidel, han logrado ser un parteaguas de la discusión latinoamericana. Nadie queda sin opinión hoy acerca de Chávez como ocurre con Cuba y Fidel.

La decisión de estigmatizarlo de la manera que lo han hecho corre con el riesgo, tarde o temprano, de que los pueblos se empiecen a preguntar porque tanta saña contra este hombre, que era lo que no querían que se enterasen. Y así el ejemplo de Hugo Chávez cada vez se va a ir ampliando porque si algo vio y prefiguró Chávez es que el futuro para todos nosotros, tiene cara de unidad latinoamericana.

Es algo recurrente decirlo, pero el ejemplo de Chávez está vivito y coleando. Intentarán mil maneras de destruirlo: denigrándolo, apropiándoselo, vaciándolo de contenido, oponiéndolo al gobierno del partido que formó. Mil maneras como hicieron con Bolívar, pero siempre habrá quienes logren acercarse a la verdad histórica de la figura que fue y puedan continuar su ejemplo.

Le tienen mucho miedo al fantasma del loco Chávez. Mirá si les pasa de nuevo.

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190 años del encuentro de Guayaquil

Hoy además del paso a la inmortalidad en la historia de nuestro pueblo de la compañera Evita, se cumplen 190 años del encuentro de dos glorias latinoamericanas en la ciudad de Guayaquil, otrora de la Gran Colombia y actualmente segunda ciudad de importancia de Ecuador.

Simón Bolívar y José de San Martín se encontraron un día como hoy, y estuvieron reunidos dos días. Podríamos decir que fue la primer cumbre de líderes latinoamericanos. San Martín que venía de ganar las batallas de Chacabuco y Maipú para liberar a Chile con el ejército de los Andes había tomado la vía marítima para terminar la obra de liberación americana en la fortaleza realista de América: el territorio del Perú.

Ese Perú que se había resistido a todos los embates internos y cuyo virrey desde Lima y luego Cuzco logró revertir militarmente todos los ataques desde 1810. San Martín desembarcó en septiembre de 1820 y recién en julio de 1821 logró entrar a Lima y declarar la independencia, pero el ejército realista no había sido derrotado sino que se replegó en la sierra. Como Protector del Perú desarrolló su segunda gestión de gobierno, declarando el fin de la servidumbre y la libertad de vientres entre otras medidas que le trajeron la rápida oposición de los sectores altos dentro de los criollos que querían una independencia en donde las castas coloniales no se transformaran. Esta situación de lucha interna, sumada a que parte del ejército que había llegado con él tampoco estaba de acuerdo en las políticas populares de San Martín y que el gobierno de Buenos Aires le había puesto precio a su cabeza por deserción por haberse negado en 1820 a llevar su ejército al Río de la Plata para reprimir a las fuerzas artiguistas, hizo que no tuviera los recursos para culminar la lucha militar por la libertad de América.

En ese contexto se entrevista con un Bolívar que venía de triunfar en la batalla de Pichincha que terminó de liberar Quito y habiendo logrado que la ciudad de Guayaquil se sumara a la Gran Colombia. Bolívar que pese a sus triunfos también comenzaba a ver un frente interno cada vez más complicado por sus ausencias debido a la campaña militar, por lo que tampoco estaba en una situación muy pacífica.

La entrevista no tuvo testigos, pese a que Bartolomé Mitre en la La historia de San Martín dijera que Bolívar lo miraba al Protector del Perú con el ceño fruncido porque era autoritario y que San Martín era el más bueno del mundo y le dejó la gloria del triunfo final al ejército del Libertador del norte de Sudamérica.

Esta entrevista sin testigos entre dos líderes americanos, que han dejado algunas cartas demostrándose el afecto que se tenían mutuamente, quiso ser transformada en un punto de discordia por el ordenamiento político que iba a tener América posteriormente a la Independencia. De más está decir que los primeros que escribieron la historia de América no fueron representantes legítimos del pueblo, sino de las diferentes oligarquías latinoamericanas que forzaron su necesidad política de legitimación de la balcanización de América Latina en una lectura histórica que les fuera funcional a esos intereses. Fueron quienes crearon una Nación en cada puerto quienes forzaron la división política entre Bolívar y San Martín.

Es decir que crearon esa supuesta enemistad no entre dos hombres, sino entre los dos referentes máximos de la liberación de Sudamérica, que se juntaron no para ver como separar los países que iban a surgir, sino para tratar de resolver el último hito de la lucha independentista que se iba a desarrollar en Perú para la liberación de la Patria Grande, ambos pensaban en esa clave, aunque pudieran tener diferencias con respecto a como realizar esa tarea.

Esta situación es rebatible cuando vemos que San Martín tenía en el cuarto de su casa de Francia un cuadro de Bolívar. Es decir que el padre de la patria  o era muy masoquista o realmente la reunión con Bolívar no fue lo que se dijo.

Por otro lado San Martín llegó hasta aguas brasileras en 1828 para sumarse al ejército dorreguiano en la recuperación de la Banda Oriental usurpada por los brasileños. Justamente Manuel Dorrego era quien se había entrevistado con Bolívar y había sido seleccionado por el Libertador como su hombre en el Río de la Plata. La estrategia de Dorrego era que el ejército libertador de Bolívar sumara sus fuerzas con el del Río de la Plata liderado por San Martín para derrotar al imperio brasileño. San Martín al enterarse del asesinato de Dorrego por un hombre que había sido de su ejército, Juan Lavalle, se rehúsa a bajar del barco y emprende su regreso a  Europa. San Martín en Europa también ha tenido diferentes gestiones para el reconocimiento de las independencias americanas, es decir quienes lo trataron de poner como un viejito que fue a cuidar a la nieta también se equivocan.

Entonces la salida del Perú de San Martín refiere más a no poder contar con las tropas necesarias por parte de Bolívar y del pueblo peruano para terminar la emancipación por las disidencias internas que a un enfrentamiento con Bolívar. De hecho cuando San Martín se retira de la escena peruana (con acusaciones de dictador entre otras cosas que también le decían a Bolívar) quien lo reemplaza es un gobierno de los criollos peruanos que intentará triunfar contra los españoles, pero sin poder hacerlo terminan llamando al ejército de Bolívar que triunfa en las batallas de Junín y de Ayacucho, de la mano de Sucre con su A Paso de Vencedores, y se termina la gesta militar de emancipación americana el 9 de diciembre de 1824.

Hoy Guayaquil sólo tiene un monumento del encuentro de dos gigantes de América. Derrumbaron la casa favoreciendo la mirada histórica de quienes plantearon un conflicto. Actualmente el gobierno local es opositor a Correa y su alcalde ha sido asesorado por Durán Barba, el ideólogo de las derechas ultraliberales de América Latina. Desmentir el enfrentamiento es una tarea urgente sobretodo cuando en América Latina vuelven a acechar los fantasmas de ruptura de las instituciones propias, sin injerencias de potencias extranjeras, que tanto ha costado constituir.

San Martín y Bolívar comenzaron un camino de unión para terminar la emancipación, hoy los pueblos latinoamericanos debemos seguir su ejemplo para terminar la tarea de la emancipación.

10 años del golpe de Estado en Venezuela. Recuerdos desde la Argentina

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El 11 de abril de 2002 no fue un día como cualquier otro. El proceso que había iniciado Hugo Chávez en Venezuela parecía que llegaba a su fin debido a un golpe de Estado organizado por los principales medios de comunicación, organizaciones empresarias aunadas en FEDECAMARAS, un sindicato petrolero corrupto, un sector del ejército, sectores altos movilizados, y por supuesto la embajada de Estados Unidos a través de Organizaciones No Gubernamentales que financiaron todas las movidas en pos de voltear un gobierno elegido popularmente y que comenzaba a insertarse como una opción para la mayoría de los venezolanos.

Cuando Chávez llegó al gobierno creía en la tercera vía de Tony Blair y Anthony Guiddens (se acuerdan de Guiddens?). Tenía una formación bolivariana con un gran reconocimiento por la obra educativa de Simón Rodriguez, maestro de Bolívar. En Argentina tuvo recepción principalmente en sectores ligados al movimiento carapintada como Norberto Ceresole, hombre cercano a Seineldín. El resto de nuestra población no lo conocía y no esperaba nada de un militar que había querido tomar un gobierno democrático en 1992. Incluso Hebe de Bonafini había dicho que era un carapintada. Con el tiempo, las medidas que fue tomando, y fundamentalmente la mediación de Fidel Castro, en la Argentina nos fuimos haciendo otra idea de este presidente latinoamericano. Para el año del golpe, el 2002, ya había sectores nacionales y populares que apoyaban su proyecto en nuestro país.

Cuando comenzó su mandato los venezolanos entendieron rápidamente que el proceso que se iniciaba tocaría algunos intereses importantes al observar que la primera medida sería reformar la constitución. Reforma que creó el librito azul que Chávez se encargó de llevar consigo y mostrar en cuanta oportunidad tuviera. La oposición le marcó la cancha desde el día 0 con un paro camionero. Con la promulgación de un nuevo texto constitucional que garantizaba la soberanía sobre los recursos naturales, entre otras cosas, los sectores que buscaban mantener a Venezuela en línea histórica con EEUU desconocieron el texto y desarrollaron una política sin miramientos que buscó transformar a Chávez en un demonio mundial repitiendo las barbaridades más grandes sobre la figura presidencial.

Chávez había llegado con el apoyo de un sector afín del ejército y con una alianza con sectores políticos nacionalistas de izquierda. Al transformar la constitución comenzaba una nueva etapa que era la vocación de hacer cumplir las nuevas normas. Y como en Venezuela lo más importante es el petróleo (los venezolanos dicen que si el petróleo se pudiera comer resolverían sus problemas) el objetivo del gobierno fue controlar una empresa (PDVSA) que no se había logrado privatizar en los 90, pero que tenía vida propia en tanto la dirección de la política petrolera era conducida por unas pocas familias.

Para lograr cumplir con la Constitución y lograr un desarrollo industrial con soberanía alimentaria era necesario que el principal recurso venezolano se volcara a todo el pueblo. Como se hacía? Intervino la empresa y ese fue el disparador para que la oposición armara una operación de prensa en donde se mostraba a un hombre disparando (sin enfocar hacia donde) y luego se presentaba a la población una cantidad de muertos que supuestamente había causado el chavismo. Luego se pudo vislumbrar que habían sido francotiradores contratados por la oposición que dispararon sobre una manifestación de gente desarmada. realmente macabro. Pero eso duró un día. Recuerdo que el 12 de abril se hizo un acto en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA donde se pregonaba la solidaridad con Chávez y el pueblo venezolano. También recuerdo a una periodista del canal de noticias TN, que actualmente está en Canal 7, que contaba el golpe y decía algo así como “ahora ya no va a poder hablar tanto”, en referencia a la extensión de sus discursos. En ese momento extraño de la política argentina Duhalde era presidente (antes de los asesinatos de Dario Santillán y Maximiliano Kosteki) y fue el primero que dijo, en una cumbre de presidentes en Costa Rica, que lo que había ocurrido había sido un golpe de Estado.

Nunca en la historia de América Latina se había podido dar vuelta una situación de ese tipo, siempre los pueblos perdieron. Hasta el 13 de abril de 2002 cuando el gobierno interino de Carmona Estanga debió devolverle el control a Chávez a causa de la respuesta del pueblo y el ejército venezolanos. momentos de este tipo sirven para ver claramente la partición de aguas de 2 proyectos de nación en los países latinoamericanos. Es una foto sobre la composición de una sociedad, quienes están de acuerdo con un proyecto minoritario de la élite o quienes apuestan al futuro (porque es a partir del golpe que Chávez profundiza su política, saliendo hacia adelante, y el pueblo comienza a sentir los beneficios del proyecto que acompañó en la calle). La primera vez en la historia que un golpe triunfante no se podía mantener en el poder. Chávez en comunicación con Fidel, había decidido no autoinmolarse y permanecer con vida. Los militares golpistas no se animaron a matarlo, y la rápida reacción del pueblo que comunicado por celulares y radios comunitarias se enteró que su presidente no había renunciado, como decían los medios de comunicación, y que entonces debían devolverle el poder para que terminara su mandato.

Ese día nació Chávez para Latinoamérica y el mundo. Con la defensa de su pueblo la Revolución Bolivariana comenzó a expandirse para desarrollar un proceso que ya lleva 13 años.

En este nuevo aniversario tan especial, porque se celebran elecciones presidenciales este año en Venezuela y porque Chávez está peleando contra una enfermedad muy complicada, recordamos el ejemplo que nos brindó a todos los latinoamericanos y al mundo en general ese bravo pueblo que no se resignó ante la adversidad.

Recordar y seguir construyendo la patria grande que soñó Simón Bolívar es la tarea.

Fuerza Comandante Chávez!!

La relación negada: Bolívar y la Argentina

Como homenaje  al Libertador que ha sido ninguneado en la Argentina compartimos el artículo que forma parte del libro “La Patria es América”

La relación negada: Bolívar y la Argentina

Ignacio Politzer

Cuando queremos pensar en Simón Bolívar desde la Argentina se nos interpone un obstáculo que ya va siendo conocido por todos. Estamos hablando de la historia mentirosa que ha esbozado nuestra historiografía oficial para explicar nuestro país donde se ha procurado enfrentar a Simón Bolívar con José de San Martín, y hacer de esta figura latinoamericana, un simple caudillo venezolano.

Diferentes acercamientos

Para explicar esta situación nada mejor que recordar la construcción de la historia que realizó Bartolomé Mitre acerca de la reunión sin testigos que tienen Bolívar y San Martín en Guayaquil corriendo el año 1822. A partir de esta reunión Mitre instaura, en primer lugar, una competencia entre ambos, además esta entrevista será, para el mitrismo, la gran constructora de identidad del proceso revolucionario. Por un lado, San Martín, digno, renuncia a continuar. Por el otro, Bolívar autoritario, soberbio y mandón sigue.

Para el mitrismo y su línea histórica no importa la cantidad de hombres en los ejércitos de ambos (San Martín no tenía un número importante de soldados para continuar la lucha y solicita a Bolívar que le adjudicase algunos miles), ni las necesidades de próximos combates que tenía Bolívar (para lo cual necesitaría de los soldados), ni la moral de la tropa (miembros de la tropa sanmartiniana comenzaron a cuestionar sus directivas), ni siquiera que el supuesto perdedor de aquella reunión tuviera un cuadro en su habitación con el retrato del supuesto ganador (sería bastante morboso si es que se hubieran peleado). Así vemos que para el mitrismo lo que impera es una lucha de egos, sin importar los objetivos estratégicos de liberación de ambos libertadores.

De este modo, esta corriente denominada Historia Oficial ha construido la historia misma de la Argentina separada del desarrollo del proceso de independencia llevado adelante en el norte de Sudamérica. Asimismo en la educación formal hay quienes estudian la independencia de nuestro país, salvo excepciones, como caso aislado del proceso desarrollado en toda América del Sur, haciendo hincapié en la epopeya sanmartiniana, pero pensándola como la acción de un héroe individual. Así es que las enseñanzas mitristas dejan a nuestro pueblo con la sensación de que lo que hemos producido los latinoamericanos es ajeno a nosotros mismos, abriendo la puerta para la colonización cultural de Inglaterra y Estados Unidos.

Otra de las corrientes históricas que desarrolló una imagen alterada de Bolívar fue el marxismo. Carlos Marx en 1858 escribió un artículo en el cual denostaba al venezolano y lo tomaba como un oportunista autoritario. Sin embargo, dicho artículo fue realizado ante una evidente carencia de profundización histórica de los sucesos del continente americano del sur. El mismo es el punto de inicio de una discusión que han tenido los marxistas, sobre todo los de los países coloniales en conflicto con los imperialismos de turno: lo que llamamos la Cuestión Nacional. De este modo, esta situación va a dar pie a una revisión de la postura de Marx sobre Bolívar tomando en cuenta una posición ulterior, desarrollada en una carta a Federico Engels de 1867 (Carrera: 2006) favorable a la lucha del pueblo irlandés contra el imperio inglés. Así es que en los escritos de Marx se encuentran ambas posturas, por un lado crítica a Bolívar y al proceso de independencia sudamericano, como también el apoyo a una lucha nacional y anticolonial en Europa.

El marxismo latinoamericano se ha dividido en dos. Por un lado los que denigraron a Bolívar acusándolo de terrateniente que defendía los intereses de su clase, tomando por verdadero absolutamente todo lo esbozado por Marx; y por el otro, los que entendieron que la revolución independentista era la síntesis de la lucha contra el imperio español, entendiendo que en esta lucha se integraban las diferentes clases sociales, las cuales tenían intereses comunes en la expulsión de España de América. Haciendo uso del materialismo histórico, que fue el método de análisis de las sociedades desarrollado por el pensador alemán, dentro de este campo algunos adujeron que Marx estuvo mal informado y otros simplemente que estaba equivocado.

¿De dónde salió Bolívar?

Para generar una visión diferente adentrémonos en intentar conocer a este gran latinoamericano llamado Simón Bolívar.

Bolívar perdió a sus padres siendo él muy joven y heredó una fortuna, nació en una cuna de oro como se dice en el barrio. De niño estuvo al cuidado de una negra esclava llamada Hipólita. Pero esto, pese a los dogmáticos que creen que las condiciones económicas determinan la vida entera, no le impidió abandonar su riqueza para luchar por la independencia de los pueblos de América. Nace en 1783, tres años después de la insurrección de Tupac Amaru en el actual Perú, la cual se expandió por todo el continente haciendo temblar el dominio español. Es decir que para 1810 tenía 27 años. No es de extrañar su juventud, ya que la mayoría de los actores políticos del proceso de la Independencia americana fueron jóvenes, con algunas excepciones como es el caso de José Artigas en la Banda Oriental que para 1810 tenía 50 años.

El joven Simón devenido de una familia mantuana, perteneciente a una clase social que afincaba su riqueza principalmente en el comercio de esclavos negros. En su juventud fue formado por el maestro Simón Rodríguez, seguidor de Rousseau, pero crítico a su vez del ginebrino. Podríamos decir que Rodríguez ha hecho una lectura latinoamericana de Rousseau, es decir que ha creado una mirada diferente a partir de esas lecturas. Además Bolívar fue un lector de Baruch Spinoza, de John Locke, de Thomas Hobbes, de los Enciclopedistas Franceses y de Montesquieu, entre otros. Enumerar intelectuales europeos no tiene que generar una falsa imagen de repetición, sino que lo que hizo Bolívar fue apropiárselos para redefinir un pensamiento propio para América.

Bolívar forma parte del gobierno que se establece en abril de 1810, como coronel del ejército y representante para una misión diplomática hacia Inglaterra con el objetivo de conquistar el apoyo de la isla europea al nuevo gobierno. Esta junta derivará en la presidencia de Francisco de Miranda, un criollo que buscaba desarrollar el proceso de independencia americano desde hacía 20 años, creando así la 1º República.

La junta de abril de 1810, había jurado en nombre de Fernando VII y buscaba principalmente la autonomía de recursos, pero también en su seno existían las voluntades, como la de Miranda, que buscaban ya la independencia total. Este proyecto caerá porque los criollos que destituyeron a los españoles carecieron de la fuerza militar necesaria para triunfar. De este modo, Bolívar será derrotado en Puerto Cabello intentando defender su posición. Observamos entonces que el debut en las armas del mantuano fue con una derrota.

Posteriormente va a formar parte del grupo que entregará a Miranda a los españoles, entendiendo que Miranda quería huir luego de haber capitulado. Este hecho ha generado, en Venezuela, gran polémica, ya que los defensores de las desmembración del continente han querido enfrentar a Miranda y a Bolívar, con el objetivo de ensuciar la gesta libertadora que tuvo primero a Miranda como un adelantado a su época, a través de su planteo de la independencia americana de España, y luego a Bolívar como el gran Libertador de América. No es mera coincidencia el parecido a lo que han hecho en la Argentina con respecto al encuentro de Guayaquil, es decir: buscaron enemistar a los compañeros de objetivos emancipatorios procurando generar fragmentación de las fuerzas patriotas y desconocimiento de la historia para lograr que los pueblos americanos se confundieran acerca de sus héroes y así mantener la desunión.

La primera derrota que sufre Bolívar al mando de tropa no lo asusta para intentar retomar la lucha contra los españoles. A diferencia del Río de la Plata Venezuela está situada en un territorio clave para el ingreso de los españoles a América, lo que implicaba en los hechos que el enemigo agigantara sus fuerzas con más rapidez. Además de la mayor fuerza militar, las desuniones y la escasez de recursos jugaron a favor de los europeos que supieron capitalizar los errores tácticos de los criollos. Cabe remarcar que el 26 de marzo de 1812 ocurrió un gran terremoto que sólo en Caracas, que tenía una población de 40.000 habitantes, causó 10.000 muertos. Debido a esto los altos mandos de la Iglesia entendieron que, como el terremoto se había producido un jueves santo, este era el castigo divino contra los que se habían alzado contra el gobierno español en América. Bolívar va a contestar “(…) y si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca” (Mijares: 1986) estableciendo ya que el camino a la guerra revolucionaria era inevitable.

Luego de ser derrotado, en Nueva Granada (hoy Colombia) construye un ejército con el que declaró la guerra a muerte contra el español (1813) y de donde se destacó la Campaña Admirable con la que el ejército bolivariano terminó entrando en Caracas y declarando la Segunda República.

En este momento el jefe español era José Boves, caudillo militar que supo utilizar a los llaneros venezolanos en contra de los criollos, como así también permitió que los negros esclavos se sumaran a las filas españolas y se quedaran con el botín tras arrasar las haciendas de sus dueños mantuanos. Por lo tanto, las castas más bajas de la sociedad o no participaban de la guerra o participaban para los españoles, ya que aún los criollos en la dirección del proceso revolucionario no hacían concesiones hacia estos sectores y sólo establecían libertades de pensamiento, económicas o de culto, pero mantenían la servidumbre y la esclavitud.

Simón Bolívar encontrará otra vez la derrota. Imaginémonos hoy con la cultura del éxito vertiginoso a la orden del día, poner en tela de juicio a un vencido en dos ocasiones, que sumado a eso luego se va exiliado, sin poder y sin armas. Podríamos avizorar que sería apresuradamente condenado y olvidado

La vuelta del exilio y la nueva percepción

Bolívar se exilia siempre pensando en volver, y en volver para triunfar. En 1815 y 1816 establece su exilio primero en la isla inglesa de Jamaica y luego en la República de Haití que se había emancipado de Francia en 1804, siendo la primera República Latinoamericana libre y gobernada por los ex esclavos negros. En estas islas va a meditar sobre la derrota, buscando los errores que habían cometido sus fuerzas, pero dando energía al sueño de la liberación de todo el continente. Son de este momento las Cartas de Jamaica, donde Bolívar se imaginó la unidad de todas las colonias españolas en América, cuyo centro sería el istmo de Panamá.

Será en Haití donde experimenta las transformaciones más importantes para la continuidad de la lucha por la liberación. Bolívar es recibido por el presidente de Haití, Alexandre Petión, y es financiado para la consecución de sus planes. Este financiamiento requería que como retribución se declarara abolida la esclavitud ni bien el barco, que llevaba a los insurgentes, tocara tierras venezolanas. Así lo hará Bolívar.

En consecuencia nos permite observar las transformaciones en las mentalidades de los hombres en plena trayectoria, haciendo caer las creencias de que los próceres de América no podían dudar y no podían cambiar de parecer, sin perder de vista los objetivos claro está. En efecto, sería interesante para nosotros en el Río de la Plata pensar qué hubiera pasado con Mariano Moreno, secretario de guerra de la 1º junta de gobierno de 1810 si se mantenía con vida y veía el accionar de los porteños contra las provincias del interior, ¿no se uniría en una alianza todavía más estrecha con nuestros negros, nuestros gauchos y nuestros indios? No es un intento de historia contrafáctica, sino la posibilidad de pensar un posible accionar determinado por las sucesivas derrotas que tuvo el sector representado por Moreno en los sucesivos gobiernos desde Mayo de 1810.

Entonces volviendo a Simón Bolívar vemos que una de las causas de su derrota, que había sido la falta de apoyo de las castas que no participaban en la conducción de la Revolución, había sido ya zanjada con la intervención de la República negra de Haití. ¡Vaya si Haití es importante para los latinoamericanos!

Ganar y luego… inventar

Por lo tanto, una vez que logra hacer pie en Venezuela Bolívar ya se transformará para su pueblo en el Libertador, como lo llaman aún hoy. Para lograr sus objetivos, al llegar reconstruye el ejército, donde participarán todas las castas sociales. Será un ejército que combatirá con la estrategia de la guerra de recursos debido a su desventaja con respecto al ejército español. Un ejército que atravesará innumerables veces la Cordillera de los Andes, al que le faltará alimento, vestido y armas.

Una vez ingresado en Venezuela, lo hace por la isla Margarita en 1816, establece la abolición de la esclavitud, la abolición de la servidumbre y la prohibición del trabajo obligatorio, es decir acaba con las formas de sometimiento productivo que habían inventado los españoles. Así también establecía la igualdad política y educativa. Por consiguiente para que estas leyes se pudieran cumplir se debía tener control total del territorio con lo cual el ejército iba creciendo en número, y en moral por las victorias.

Así hacia fines de 1816 comienza la gran Campaña del Libertador teniendo como picos en la lucha las batallas de Boyacá en 1819 donde libera Nueva Granada, Carabobo en 1821 que libera Venezuela, Bomboná, también en 1821, que libera la zona que hoy ocupa Ecuador, en 1824 la batalla de Junín lo hace con Perú y la batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824 donde su brazo derecho, el mariscal Sucre, lo reemplaza en la dirección y liberan el Alto Perú (hoy Bolivia); así derrotan el último bastión español en América.

De este modo, en 1819 en la localidad de Angostura se estableció un Congreso que debía dictar una Constitución para la Gran Colombia, unidad de Cundinamarca (Nueva Granada), Venezuela, y Quito (Ecuador). Bolívar va a inaugurar el Congreso enunciando algunos conceptos que han quedado grabados a fuego en el ideario de liberación latinoamericano. El primer concepto que esboza era la necesidad de pensar quienes eran los sujetos de la transformación y que tipo de sociedad se quería construir, dice Bolívar: “Tengamos en cuenta que nuestro pueblo no es el europeo ni el americano del Norte, que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de la Europa, pues hasta la España misma deja de ser europea por su sangre africana, por sus instituciones, y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y éste se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos todos del seno de una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y sangre son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un relato de la mayor trascendencia” y había dicho unos años antes “La sangre de nuestros ciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla” (Herrera Torres: 2001)

Entonces en estas citas identificamos cual es el sujeto político que hay detrás de Bolívar: el sujeto mestizo, es decir la mezcla de las castas existentes, generando la culminación de esa separación al mismo momento. Visualiza la diferencia no como un escollo, sino como una potencia a desarrollar, recuperar lo rico de cada cultura a través de la mezcla, al mismo tiempo que se crea una cultura novedosa, la americana del sur. Asimismo establece que el gobierno que se diera la Gran Colombia debería ser una República, pero no una al estilo norteamericano, ya que siguiendo a su maestro Simón Rodríguez está pensando bajo la premisa : o inventamos o erramos.

Por esto, plantea que seguramente la Constitución Norteamericana funcionará bien para los norteamericanos, pero en el caso de los americanos del sur, debían conocer sus necesidades y sus posibilidades para erigirse como República. Es así que a estas repúblicas que buscaba ser un calco de la constitución del Norte, Bolívar las llama Repúblicas aéreas; es decir Repúblicas surgidas de una idea teórica alejada de la realidad concreta.

De esta manera desarrolla la idea de una República con cinco poderes. Además de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, propone la creación de un poder electoral y un poder moral. El poder electoral debería ser autónomo para garantizar que las elecciones realizadas por el pueblo se desarrollaran en procesos transparentes, buscando así, en su contexto determinado, reducir el poder de los grupos adinerados. Mientras que el poder moral debería cumplir el rol de garantizar que los funcionarios del Estado no se sirvieran de su cargo, sino que sirvieran al pueblo, garantizando el máximo posible de eficiencia en los cargos públicos. La visualización de la posibilidad de corrupción en los cargos públicos es la causa de este poder. A sabiendas que el dinero podría comprar voluntades, una de las formas que se le ocurren a Bolívar para contrarrestar este flagelo es la creación de este poder específico.

Igualmente desarrolla la idea de una presidencia vitalicia para resguardar al Estado del divisionismo que entendía se encontraba en las clases dominantes criollas de los distintos territorios que se unían. Es decir una conducción que impidiera el divisionismo que era el gran fantasma post enfrentamiento bélico. Esta postura, acerca de la necesidad de la presidencia vitalicia, se ha intentado leer como la imagen de un Bolívar monarquista o autoritario sin razón y ansioso de poder. Sin embargo, la proclama es realizada a partir de un estudio riguroso de su sociedad. Se plantea que ante la idea de republicanismo a la norteamericana o de democracia débil que se quería imponer, quienes iban a conseguir llegar al poder eran los más poderosos que tenían todas las posibilidades. A fin de equilibrar estas posibilidades se necesitaba una conducción férrea que tendiera a la igualación social, por eso es menester la educación extendida a todos los sectores sociales.

De este modo, mientras las mayorías sociales no pudieran generar la alternativa de poder propia, la balanza se equilibraría a través de la conducción caudillesca, o sea la centralidad del poder en un presidente vitalicio. Sin más esta es la idea que plantea Bolívar. La misma se puede analizar desde muchos ángulos, pero no debemos perder de vista nunca al problema que trata de dar solución: cómo organizar una sociedad desigual en camino hacia la igualdad después de echar a los españoles.

Igualmente, en nuestra época observamos se produce una discusión similar en la forma, ya que los gobiernos populares electos de la región se plantean también la posibilidad de reelecciones indefinidas en pos de las desigualdades sociales que hacen que siempre haya una alternativa más poderosa para una elección del lado del sector oligárquico aliado al imperio norteamericano, que del lado del pueblo donde se hace más dificultosa la construcción de representantes genuinos.

Por su parte, el Congreso de Angostura no va a apoyar la presidencia vitalicia y es así como comienza a abrirse la posibilidad de sucesión que va a ser aprovechada por las oligarquías nativas representadas en primer lugar por Francisco de Paula Santander en Nueva Granada. Él mismo queda como vicepresidente mientras Bolívar, que había sido proclamado presidente de la Gran Colombia, se dirige a culminar la travesía militar.

 

Aquella famosa entrevista

En 1822 mientras se desarrolla la famosa entrevista entre Bolívar y San Martín en Guayaquil, se producía una disputa entre grancolombianos y peruanos por la posesión de ese territorio, disputa que se va a zanjar con la incorporación de Guayaquil a la Gran Colombia pese a los esfuerzos de San Martín de incorporarla a su protectorado peruano. Que haya habido diferencias con respecto a este tema, no implica en absoluto que las hubiera en cuanto al objetivo central que era la victoria militar contra los españoles y Unidad de los nuevos gobiernos de América. La posibilidad de otra lectura es una búsqueda de generar enfrentamientos inventados entre pueblos hermanos que buscaban darse un destino común. Como bien se sabe los hermanos no son iguales, pero resuelven sus contiendas puertas adentro, bien vale la pena recordar nuevamente al Martín Fierro de José Hernández: “Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera (…) porque si entre ellos se pelean los devoran los de afuera” (Hernández: 1991). Y en nuestros países hubo una importante cantidad de historiadores y políticos que nos han querido hacer pelear para que el resultado fuese la entrega de nuestras soberanías.

Asimismo creemos que es posible pensar, a partir del accionar de San Martín en Europa, que este haya recibido la sugerencia por parte de Bolívar de ir a buscar el reconocimiento de los países europeos respecto de las nacientes repúblicas. Tarea para nada fácil, recordemos que la Revolución Francesa había caído y en Europa volvía a reinar la Santa Alianza enemiga de la idea de progreso social y de República. Si observamos la ajetreada actividad de San Martín en Europa, ejerciendo influencia en la creación de la República de Bélgica, nos hace pensar en la posibilidad de una continuidad de la actividad revolucionaria, pero por otros caminos. Desde la historiografía oficial se nos presenta a un San Martín abuelito amable, que jugaba con su nieta en Europa intentando invisibilizar la continuidad de la actividad del San Martín político. Es decir que buscan recrear un San Martín santo de la espada, pero que no se metía en política. Nosotros nos debemos como sociedad el reconocimiento de un San Martín político que fue perseguido por los sectores aliados a Inglaterra en Buenos Aires y obligado a desarrollar su actividad en el exterior.

También la liberación de las mujeres

Luego del triunfo en Perú con la batalla de Junín Bolívar vuelve a la Gran Colombia y deja a Sucre la última batalla de Ayacucho, para intentar ordenar el gobierno que ya presentaba tendencias a la disgregación. Antes de irse establece la repartición de tierras y la abolición de la servidumbre, dando un discurso que realza a la mujer americana: “¡Hijas del sol! ¡Ya son tan libres como hermosas! Tenéis una patria iluminada por las armas del ejército Libertador: libres son vuestros padres y vuestros hermanos: libres serán vuestros esposos, y libres daréis al mundo los frutos de vuestro amor.”(Herrera Torres: 2001) En este discurso Bolívar reconoce a las mujeres como actores fundamentales para la formación de hombres y mujeres libres, así como también reconoce la cultura originaria de las mujeres peruanas, legítimas hijas del sol. Es decir que recrea el discurso del mestizaje haciendo iniciar la historia americana con los pueblos originarios. Así es que Bolívar volverá una y otra vez sobre este punto que en definitiva se trataba de la unidad de los sudamericanos.

 

El difícil período de la postrevolución

Durante su gobierno en la Gran Colombia podríamos pensar que Bolívar se anticipó a la historia de la ecología decretando la preservación de los bosques, conservación de las aguas y aprovechamiento racional de la riqueza forestal con su debida conservación. No nos parece extraño que el Libertador estuviera pensando en la preservación de los ríos y de los bosques ya que mediante esta acción buscaba mantener el lazo con las comunidades originarias que trabajaban la tierra y vivían del río, así como también lograr introducir la cultura de la ciencia moderna para el estudio de la vegetación para un uso social, por eso su uso racional.

Además estableció la nacionalización del suelo, es decir de las minas, como la protección de las manufacturas que fueran producidas en el territorio propio, es decir que de esta manera intentaba generar el desarrollo de los actores económicos internos que dieran una sustentación productiva al proyecto de República liberada a partir del control de los principales recursos naturales.

Asimismo planteaba el desarrollo variado de cultivos en la tierra para ejercer un sistema agrícola productivo de interés social, es decir, para construir un mercado interno vasto, y así también exportar excedentes.

Pero ahora, imaginemos que para la realización de estas políticas se necesitaba de algo primordial como era la unidad del pueblo tras su líder, un pueblo que venía de 15 años de guerras y quería conquistar una paz igualitaria. Por eso es que el Congreso lo designa Dictador, y se establece lo que se denomina la Dictadura popular, es decir el gobernante elegido por el pueblo para dictar las leyes y garantizar la unidad a través de la centralidad del poder. Tantos años de dictaduras en nombre de las oligarquías latinoamericanas apoyadas por el imperialismo inglés y el norteamericano hacen que el concepto de dictadura popular aparezca como extraño y peyorativo, pero recordemos lo que dijimos más arriba acerca de la necesidad de que las democracias débiles se fortalezcan a través del poder centralizado. Para verificar la otra salida, la de una democracia formal, es decir donde lo único de democrático es el nombre, veamos simplemente que fue lo que ocurrió. En frente de la posición bolivariana se ubicaban sus anteriores aliados, los mantuanos, que ahora se situaban en esta nueva etapa a partir de priorizar las alianzas con Inglaterra por sobre el desarrollo interno. La cabeza de este proyecto de entrega fue Francisco de Paula Santander

Bolívar va a sufrir varios intentos de asesinato, el más renombrado es aquel en donde partidarios de su vicepresidente ingresan a su habitación con el objetivo de matarlo, pero el Libertador es avisado y salvado por su mujer la quiteña Manuela Sáenz (la Libertadora del Libertador), que logra dar por tierra el intento, engañando a los ejecutores de esta operación, mandados por Santander, que a su vez termina expulsado del territorio.

El 1º Congreso

Sin embargo pese a la oposición en 1826 Bolívar va a ser artífice del Congreso Anfictiónico de Panamá donde buscó dar institucionalidad a una posible unidad continental. Este Congreso va a contar con la concurrencia de enviados de Perú, Bolivia, México, Gran Colombia, y Guatemala. Argentina decide no enviar representantes lo mismo que Chile, lo que termina dejando al Congreso sin la parte sur de Sudamérica. Por otra parte Estados Unidos decidió enviar representantes, ya que fue invitado por Santander, pero estos no llegarán. Este Congreso fue el primer intento de unidad de los nuevos gobiernos, y fue boicoteado por Inglaterra y su dominación, a partir de las deudas contraídas, de los países que no asistieron. Para los imperialistas cualquier unidad en bloque de estas nuevas repúblicas implicaría acrecentar el poder de cada país individualmente, así como de la generación de un espacio de poder novedoso en el mundo que buscaría equilibrar la relación de fuerzas a nivel mundial. E Inglaterra y Estados Unidos siempre siguieron el principio que afirma: divide y reinarás.

Los objetivos bolivarianos eran: crear un organismo novedoso que fuera sostenido por todos los estados sudamericanos para defenderse de las amenazas expansionistas de Inglaterra, EEUU, Francia y la posible vuelta de España; una vez fortalecido, generar nexos solidarios con los pueblos del mundo, buscando el equilibrio de poder a nivel mundial. Es decir que la interpretación imperialista no se equivocaba, el Congreso era subversivo, en el sentido de transformación de lo vigente, para el orden mundial que habían configurado las potencias.

A su vez la importancia del mismo radica en que ha sido el 1º intento por desarrollar un proceso de autonomía a nivel continental, que pese al fracaso en sus objetivos ha dejado marcado el camino para que los pueblos de Nuestra América siguieran intentando realizar una y otra vez dicho trascendente objetivo

La relación con los “neutrales” del Norte

Párrafo aparte merece la relación con Estados Unidos, que aparecía como impulsor de la neutralidad en el conflicto entre Sudamérica y España, pero en definitiva realizaba su libertad de comercio vendiendo armas al Reino de España que las precisaba, pero no permitía armarse a los independentistas, ni los ayudaba en absoluto a resistir a los españoles. Esta incipiente Nación buscaba al igual que Inglaterra apoyar a los dos bandos esperando que si se lograba la independencia fuera a costa de que los independentistas perdieran lo más posible, lo que generaría las democracias débiles fáciles de gobernar, y si no se lograba España quedaría endeudada con ellos. En este contexto Bolívar va a tener una disputa muy importante con aquel país del Norte a partir de la confiscación de una goleta con bandera norteamericana que se dirigía a España con armamento para vender. Este hecho indignó a Bolívar quien entendió el rol que jugarían los americanos del norte respecto de los americanos del sur. Su pensamiento se puede resumir en esta frase: “los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad” (Herrera Torres: 2001).

Bolívar y el Río de la Plata

Durante 1825 el mariscal Antonio José de Sucre, brazo derecho del Libertador, quedará en el Alto Perú negociando con el gobierno del Río de la Plata la situación del territorio liberado, mientras Bolívar se ocupaba de frenar los intentos divisionistas en la Gran Colombia. Al gobierno porteño hegemonizado por el sector oligárquico rivadaviano no le importaba el territorio de la hoy Bolivia porque su negocio estaba en el Río de la Plata, a través del puerto de Buenos Aires, y así permitieron la balcanización del territorio.

De acuerdo con Bolívar las nuevas repúblicas debían respetar las dimensiones de los antiguos virreinatos, pero como el gobierno de Buenos Aires estaba dispuesto a desprenderse de una parte de su territorio, terminará apoyando a Sucre y al proyecto de Constitución Bolivariana en la futura Bolivia, que lleva ese nombre por su Libertador. Mientras Bolívar visita el Alto Perú, emisarios argentinos dirigidos por el coronel Dorrego (Alvear y Díaz Vélez) se entrevistaron con el Libertador para convencerlo de que este invadiera Brasil, que estaba en guerra con Argentina por la Banda Oriental. Recordemos que Brasil desde 1822 era un Imperio independiente de Portugal en América, y que buscaba la dominación comercial y territorial de sus vecinos. Ya Mariano Moreno en el plan de operaciones se había planteado la posibilidad de que las provincias unidas del Río de la Plata se anexionaran parte del territorio brasilero, a partir de la generación de un levantamiento republicano contra la monarquía portuguesa de ese momento.

Así es que cuando Dorrego se transforma en el hombre de Bolívar en Argentina seguía en pie la idea de ingresar al Brasil. Los argentinos irían por el sur, mientras que Bolívar y sus fuerzas entrarían por Paraguay, generando un movimiento de pinzas, que sumado al levantamiento de los republicanos brasileros podría tumbar al imperio. El primer objetivo era que Dorrego accediera al gobierno bonaerense para así realizar los planes políticos del Libertador para la Argentina. Pero, y aquí 2 años fueron una eternidad, cuando llega Dorrego a ser nombrado gobernador de Buenos Aires en 1828 el poder de Bolívar está cercado en la Gran Colombia y ya ha fracasado el Congreso de Panamá. De esta manera Dorrego no contará con el apoyo de Bolívar y no podrá terminar de ganar la guerra con Brasil, con lo cual se independizará la República del Uruguay en una derrota política que no le dejó margen de gobierno para reestablecer alianzas. Así es que será asesinado por un rivadaviano como Lavalle, que se había formado con San Martín y luego lo traicionó.

Acerca de la idea de Bolívar de pasar por Paraguay urge decir algo más. No sólo era parte de una estrategia de pinzas, sino que también sabía de la prisión de su amigo el científico Aimé Bonpland por parte del Gobierno del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, dictador del Paraguay. Creemos que hay una interpretación negativa de Bolívar hacia el gobierno de Francia, pero es posible que haya sido elaborada por informaciones de los opositores al gobernante paraguayo, que eran los sectores más pudientes y que buscaban el sometimiento de Paraguay a Buenos Aires.

Asimismo a Bolívar le interesaba restar el poder de Brasil en el continente, pero también sabía de las buenas relaciones entre Inglaterra y Brasil, y mientras aún necesitaran el apoyo inglés cualquier operación de acción contra Brasil tendría que ser muy cuidadosa. Con lo cual también el trato es cuidadoso desde este aspecto.

Bolívar va a renunciar al gobierno en 1830 y va a morir exilado en Santa Marta (hoy Colombia), y viendo la desmembración del continente, a partir de la disputa entre los países hermanos por territorios limítrofes, mientras Inglaterra y Estados Unidos se disputaban el dominio comercial y cultural de toda la región, ubicando a sus personeros en los puestos de mayor envergadura. Santander será repatriado y dirigirá los destinos de Colombia, y así el final de la vida del Libertador será con desesperanza creyendo erróneamente que había “arado en el mar”!

A modo de cierre

Este texto finaliza su escritura en febrero de 2009. Hasta el año 2008 no había existido nunca en la historia de Sudamérica una reunión en la que participaran todas las repúblicas del continente sin los Estados Unidos, cuando se produjo la reunión del grupo Río en Brasil. Antes se había constituido el Banco del Sur, la Televisión del Sur, y quedan como proyectos el gasoducto del Sur, la Universidad del Sur, entre otros.

Si pensamos en el sueño bolivariano podemos imaginarnos que un bloque latinoamericano de poder no sólo transformaría a los pueblos de Nuestra América, sino que también transformaría el equilibrio de poder en el mundo, pudiéndonos defender colectivamente de cualquier ataque externo como lo decía el Libertador<!–[if !supportFootnotes]–>[17]<!–[endif]–>. Así como nos potenciaría en el desarrollo de nuestros países siendo soberanos acerca de los recursos estratégicos para la sobrevivencia de las naciones. La energía y los alimentos hoy escasos en el mundo son un gran fruto del territorio latinoamericano. Si se consolidara el bloque de integración se podrían tomar medidas que favorecieran al conjunto de los países latinoamericanos antes que a las grandes potencias.

Bolívar lo había pensado en los inicios del siglo XIX, y recién 200 años después es cuando las posibilidades son reales para que este encuentro pueda producirse.

Bolívar fue desconocido por el mal trato que han tenido con él los difusores de la desmembración del continente. Es importante hoy que rescatemos su figura desde bien al sur, para recuperar toda la fuerza de la gesta libertadora americana, y volver a sentirnos, no sólo parte de una misma historia, sino también parte de un mismo futuro

De nosotros depende.

Bibliografía:

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Bolívar, Simón: Ideario Político, Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, Venezuela, 2001.

Carrera, Jerónimo, compilador: Bolívar visto por marxistas, Fondo Editorial Carlos Aponte, Caracas, Venezuela, 2006

Casa de las Américas y Pidival, Francisco (seleccionador): Simón Bolívar. La vigencia de su pensamiento, Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1982

Hernández, José: Martín Fierro, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, Argentina, 1991

Herrera Torres, Juvenal: Bolívar, El Hombre de América (2 tomos), Convivencias, Medellín, Colombia, 2001.

Mijares, Augusto: El Libertador, Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, Venezuela, 1987.

Mitre, Bartolomé: Historia de San Martín, Peuser, Buenos Aires, Argentina, 1946.

Nweihed, Kaldone: Bolívar y el tercer Mundo, Ediciones del Rectorado y el Consejo de Publicaciones de la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela, 1999.

Pidival, Francisco: Bolívar Pensamiento precursor del antiimperialismo, Madres de Plaza de Mayo, Buenos Aires, Argentina, 2005

Salduna, Horacio: Bolívar y los argentinos, Ex libris, Caracas, Venezuela, 2004.

Trías, Vivián: Simón Bolívar y el nacionalismo del tercer mundo, Emancipación, Caracas, Venezuela, 2006.

Viñas, David y García Cedro, Gabriela (compiladores): Bolívar. Antología polémica, Fundación Crónica general, Buenos Aires, Argentina, 2007

<!–[if !supportFootnotes]–>

 

 Carrera, Jerónimo, compilador: Bolívar visto por marxistas, Fondo Editorial Carlos Aponte, Caracas, Venezuela, 2006.

 Es interesante esto, porque como decíamos más arriba Marx toma las dos posiciones. En este caso los que eligieron la primera se ven tentados también por una consecuencia de la dominación cultural imperialista que manda que todo lo que produzcamos los latinoamericanos no sirve, o no tiene mucho valor, asumiendo que lo que viene de afuera, sean o ideas o productos materiales, siempre es mejor.

 La negra Hipólita hoy tiene su justo homenaje con la “Misión Negra Hipólita” que busca sacar a de la calle a los sin techo en Venezuela.

 La clase alta venezolana era llamada mantuana porque las mujeres de esa clase eran las únicas que podían llevar mantas en la cabeza, no así demás castas sociales.

<!–[if !supportFootnotes]–>[5]<!–[endif]–> Mijares, Augusto: El Libertador, Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, Venezuela, 1987.

 Herrera Torres, Juvenal: Bolívar el Hombre de América, Convivencias, Medellín. Colombia, 2001.

 En el río de la Plata conocimos las constituciones de Repúblicas aéreas en 1819 y en 1826 ambas de la mano de Rivadavia. Constituciones surgidas del intento de copiar los modelos existentes sin tomar en cuenta la realidad concreta del territorio donde se buscaba implementar.

 Teniendo en cuenta la inserción de los imperialismos a partir del dinero, la actualidad que toma el Poder Moral es total.

 El texto fue terminado cuando el pueblo Venezolano decidió que permitiría a los gobernantes actuales la posibilidad de presentarse en elecciones sin un límite de tiempo en el cargo fijado por la ley. Esto abrió la posibilidad de que el Comandante Chávez pudiera seguir liderando el proceso de la Revolución Bolivariana, siempre elegido por su pueblo a través de elecciones.

 Hernández, José: Martín Fierro, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, Argentina, 1991

 Herrera Torres, Juvenal: Ob. Cit.

 Traiciones de vicepresidentes latinoamericanos son moneda corriente en nuestra actualidad, quizás esta sea la primera.

 Herrera Torres, Juvenal: Ob. Cit.

 El Dr. Francia fue también un dictador elegido por su pueblo, nunca se coronó a si mismo.

<!–[if !supportFootnotes]–>[15]<!–[endif]–> La continuidad del sueño bolivariano hasta el día de hoy es una marca de fuego en todo el continente hasta el día de hoy.

 Reunión histórica también porque reincorporó a Cuba a un organismo americano de decisión.

 Esta postura latinoamericanista en términos de bloque de poder también fue desarrollada por otro gran Latinoamericano del siglo XX Juan Perón en un discurso del año 1953 recopilado en el libro América Latina: ahora o nunca.

Haití y la Revolución Latinoamericana

¿Por qué hablar de Haití? ¿Qué representa ese pequeño país, situado en una isla, para los latinoamericanos?

La república de Haití es la primera experiencia triunfante de la emancipación latinoamericana. En 1804 se independiza de Francia como culminación de un proceso de búsqueda de autonomía política que se había iniciado en 1790 y había tenido al ex esclavo Toussaint Louverture como jefe principal de la Revolución.

Cuando estalla la Revolución Burguesa en Francia, y enuncia los derechos del Hombre, los esclavos Haitianos (en ese momento de la isla llamada La española) creyeron que se había abierto la posibilidad de que su realidad fuera transformada y así llegar a la liberación.

El conflicto comienza con los negros libertos que buscaban tener una mayor representación en el gobierno de la colonia, pero al poco tiempo ya los esclavos se organizaron con el fin de la abolición del sometimiento. Cabe recordar que en ese momento se calcula que la población era de 800 mil habitantes de los cuales 700 mil eran esclavos. Como sucede siempre, y vale recordarlo para los que hacen abstracción teórica, cualquier revolución ocurre en un contexto determinado y tiene que lidiar con los problemas de la época en que vive. En este caso, al tener a España cercana al territorio que se quería dominar, Louverture establece una alianza con ella contra Francia que durará hasta 1794 cuando los franceses resuelven que los negros de América también podían ser libres, aboliendo la esclavitud. Mientras duró la alianza con los españoles (que luego se quedaron con una porción del territorio que hoy se llama República Dominicana) Louverture fue construyendo un ejército que respondiera a él. Así fue que llegado el momento de negociar con los franceses, ya era el general de un ejército de 20 mil hombres negros que querían dejar atrás la esclavitud.

En 1794 cuando Francia asimila la situación de la esclavitud y ve como posible la pérdida de la colonia a manos españolas o inglesas, arregla con Louverture el alto el fuego y el reconocimiento como gobernador de toda la isla (ya que este último había invadido la parte española donde se mantenía la esclavitud, luego de quebrada la alianza con el país ibérico).

Este proceso culmina en 1801 con la 1º Constitución Haitiana donde no se produce la declaración de independencia, pero si se establece la autonomía. Con Francia la relación sería como Estado asociado o como Estado independiente, eso lo resolvería el reconocimiento o no que hicieran los europeos del proceso haitiano. Los franceses tendrían que lidiar con un líder negro, ex esclavo, para resolver el abastecimiento de azúcar, y mantener la posición estratégica en América. Tanto Haití como Cuba son la puerta de entrada de los europeos en América, debido a su posición en el Océano Atlántico. Por eso la importancia de estos países desde el punto de vista geopolítico.

Claro está que la situación para los negros en el poder no era fácil. Además de las luchas internas por el liderazgo, se sucedían los atropellos, de ingleses, franceses y españoles que a su vez se apoyaban en la reciente emancipada Norteamérica. Es importante notar que cuando los Estados Unidos resolvieron independizarse de Inglaterra, el reino español y el francés (países competidores en el orden mundial) llegaron a tomar deuda para apoyar esta acción de los americanos contra los ingleses. Cuando una colonia de esclavos francesa toma la decisión de adquirir su libertad, ni España ni Inglaterra apoyan fuertemente en contra de Francia. El apoyo existe solamente con fuertes condicionamientos económicos y territoriales que sólo cambian el país del cual se depende.

El peso de la cuestión racial hace que la geopolítica se subordine a los prejuicios del mundo europeo. Es decir, si los que se independizan son blancos y comerciantes hasta es posible endeudarse para ayudarlos. Si se independizan negros esclavos, es mejor no meterse, aislarlos, salvo que se pueda sacar un provecho económico y conseguir una nueva colonia. Así han actuado las naciones europeas con nuestros pueblos: originario, negro y mestizo.

La pregunta que surgía ante esta situación es como se iba a organizar la nueva sociedad con la esclavitud abolida. En lo económico no cambiaba demasiado la situación, se seguía con la lógica de las plantaciones, fundamentalmente de azúcar, pero ahora eran negros libres los que iban a la misma. Se era libre, pero había un compromiso con la sociedad que lo liberaba. Faltaba un proyecto de reemplazo del antiguo orden económico por uno nuevo. No existía el modo, todavía, de incorporar a los negros libertos al nuevo país cambiando la lógica de organización social.

Así con la llegada de Alexandre Petión, en 1807, se producirá una repartición de tierra que forjará las posibilidades de construcción de una nueva sociedad. La constitución de 1801 no llegaba a eso, pero reconocía al negro como actor de la sociedad haitiana. Lo reconocía dentro de la Nación Francesa. Podríamos decir que al igual que ocurrió en el resto de América, era una Revolución democrática, que luego se transformará en nacional al declarar la independencia. Pero en su comienzo estableció la posibilidad de convivencia con el mundo europeo.

Esta experiencia va a durar hasta 1802 cuando la Francia napoleónica decidió enviar 42 mil hombres para recuperar la isla al mando de Leclerc, cuñado de Napoleón (esto habla de la importancia de la isla para el mundo europeo). Los haitianos resistirán y podrán expulsar al enemigo, pero perderán en la batalla a su jefe que, al haber aceptado una propuesta de negociación, fue llevado a Francia donde muere de frío y hambre por la traición francesa.

A pesar de la pérdida del máximo dirigente, la revolución no va perder su curso. El ejército que había creado Louverture fue lo suficientemente sólido como para terminar con los franceses e instaurar la primera República Latinoamericana en 1804. Con Jean Jacques Dessalines a la cabeza se establece la independencia, se crea un nuevo calendario, se prohíbe que los blancos sean propietarios, se establece que todos los haitianos de ahora en más son “Negros”[1]. Así también establece que el territorio que habitaban iba a llevar el nombre de Haití, voz que provenía de la lengua arawak, de los pueblos originarios asesinados por los españoles y franceses. Es decir que establecían una unión muy fuerte con la tierra que habitaban, ya no eran parte de África, se habían hecho latinoamericanos.

Este proceso de transformación marcó a toda Latinoamérica. Los europeos lo intentaron aislar, mediante la demonización, pero fue el encuentro entre Petión, presidente y líder haitiano, y Simón Bolívar, general de la resistencia contra el español en lo que será la Gran Colombia[2], en 1816 lo que hizo que este último comprendiera que sin los oprimidos de América no iba a poder triunfar. Al conocer la experiencia de reforma agraria en el sur de Haití liderada por Petión, Bolívar volvió a Caracas con la promesa de que ni bien pisara el territorio venezolano aboliría la esclavitud. Esto decirlo es fácil, pero hay que recordar que Bolívar provenía de una familia que comerciaba esclavos, con lo cual la transformación aún es mayor. Y así lo hizo Bolívar, y por eso logró conformar su ejército con todo el pueblo, incluyendo a los negros y a los originarios.

Haití marcó la bisagra de la liberación latinoamericana junto con el levantamiento de Túpac Amaru en 1780, ya ningún proyecto de liberación latinoamericano podía no contar con las raíces del pueblo oprimido, los originarios, los negros y los mestizos.

En la actualidad la república de Haití está invadida por tropas de la ONU a partir del golpe de Estado contra Bertrand Aristide que había sido elegido democráticamente. El golpe del 2004 dado internamente con el apoyo de las ONG que crea la CIA norteamericana y financian el desorden y la destrucción para que Haití siga siendo una neocolonia estadounidense no debe ser aceptado por los latinoamericanos. El pueblo haitiano ha conocido la invasión imperialista norteamericana en gran parte del siglo XX.

Debemos saber que nuestro país participa de esa legitimación militar del golpe político, y expresar nuestra oposición. Ellos ayudaron a la liberación de nuestros pueblos de la colonización española. Es hora de que nosotros no apoyemos a los que buscan destruir la posibilidad de su liberación, porque en eso se va también posibilidad de la unidad latinoamericana.

Ignacio Politzer


[1] En una asimilación y reversión del contenido negativo del término admirable, siendo el puntapié de la historia de la reversión de los conceptos que construye el poder dominante opresor como los descamisados argentinos o los forajidos ecuatorianos

[2] La Gran Colombia fue el proyecto bolivariano de constitución de una República integrada por los actuales territorios de Venezuela, Ecuador, Colombia, Panamá, parte de Guyana y pequeños territorios de Brasil y de Costa Rica. Se creó en 1821 y en 1830 tuvo su declive y fragmentación.

San Martin y su proyecto político

José de San Martin volvió a América en 1812. Según la historia oficial se dijo que lo había hecho porque lo llamaban las “fuerzas telúricas” (de la tierra), ocultando el proyecto político que encarnó en América. Luego cuando no pudieron ocultar su figura quisieron hacerlo aparecer como un buen militar, pero pésimo político, con la figura del “santo de la espada”. Cuando volvió de Perú luego de la entrevista con Bolivar en Guayaquil en 1822 la aristocracia porteña no le permitió quedarse en el país. Pero no se fue a Europa a jugar con la nieta, como también nos quieren hacer creer. Tuvo muchísima actividad ya que fue uno de los hombres americanos en Europa que debía buscar el reconocimiento de las potencias europeas a las nuevas Repúblicas Americanas. San Martín nunca pensó en la patria chica como objetivo. Siempre vio a toda la América Española como una unidad, al igual que Bolívar. Por eso fue posible un ejército con soberanía flotante en los Andes, es decir con generales chilenos, argentinos, luego se sumarán peruanos y del Alto Perú que continuaba siendo parte de las Provincias Unidas del Rio de la Plata.

Les dejamos un texto de Germán Ibañez, Director de la Carrera de Historia de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.

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