Aniversario de Simón Bolivar

Les dejo el texto que escribí con motivo de un nuevo cumpleaños del libertador Simón Bolivar poco reconocido por nuestros pagos. http://portaldelsur.info/2013/07/simon-bolivar-2/

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¿Quién fue Videla?

Jorge Rafael Videla fue un militar argentino que llegó a general y fue cabeza de la junta militar que derrocó a un gobierno popular elegido en elecciones libres. Ese 24 de marzo de 1976 fue tomado por los sectores dominantes de la Argentina como el inicio de la gran oportunidad de destruir para siempre el país que había creado el peronismo desde 1945.

Videla representó una forma de ser de los militares latinoamericanos que privilegió siempre su cercanía a los factores de poder real y que estuvo siempre dispuesta a dar la espalda a las mayorías populares. Todo lo contrario a San Martín, Mosconi, Savio, Perón. El Estado les daba armas para defender a la patria y esta tendencia siempre creyó que la patria eran los empresarios que les endulzaban el oído buscando su apoyo. Esos empresarios que además eran blancos, occidentales y cristianos como el destino que se imaginaba Videla tenía que correr la Argentina.  Más preocupados por quedar bien con el mundo exterior que con la suerte de su pueblo. En plena guerra fría había que estar con los defensores de esos valores cueste lo que cueste.

Va a pasar a la historia por ser el jefe político-militar del exterminio desatado por su gobierno, fundamentalmente contra los trabajadores organizados, en pos de cambiar la Argentina favoreciendo a los dueños de siempre. También será recordado por promover una palabra como destino trágico de los argentinos, fue quien impuso el concepto por el que nos conocen en el mundo además de Maradona y Messi: hoy desaparecido, como forma de terrorismo de estado, se dice en español gracias a Videla.

Hoy se murió, gracias al kirchnerismo que supo interpretar las demandas de todos los familiares y un conjunto social importante, en la cárcel de Marcos Paz. En pleno conurbano donde viven los trabajadores que fueron excluidos por el modelo de país que Videla lideró junto a Martinez de Hoz.

Videla había sido puesto preso en la década del 80 por el gobierno de Alfonsín y luego liberado por los indultos de Menem en los 90. 10 años después fue el gobierno kirchnerista quien lo volvió a colocar tras las rejas en una cárcel común a quien traicionó su juramento militar de defender a la patria y la entregó al capital extranjero.

Murió sin dar más datos sobre el paradero de cientos de chicos secuestrados, sin dar datos del archivo de los detenidos desaparecidos. Quizás su muerte sea la posibilidad de que otros militares puedan contar lo que su jefe ocultó para siempre.

Videla nos legó para siempre el modelo de lo que no debe hacer un militar.

190 años del encuentro de Guayaquil

Hoy además del paso a la inmortalidad en la historia de nuestro pueblo de la compañera Evita, se cumplen 190 años del encuentro de dos glorias latinoamericanas en la ciudad de Guayaquil, otrora de la Gran Colombia y actualmente segunda ciudad de importancia de Ecuador.

Simón Bolívar y José de San Martín se encontraron un día como hoy, y estuvieron reunidos dos días. Podríamos decir que fue la primer cumbre de líderes latinoamericanos. San Martín que venía de ganar las batallas de Chacabuco y Maipú para liberar a Chile con el ejército de los Andes había tomado la vía marítima para terminar la obra de liberación americana en la fortaleza realista de América: el territorio del Perú.

Ese Perú que se había resistido a todos los embates internos y cuyo virrey desde Lima y luego Cuzco logró revertir militarmente todos los ataques desde 1810. San Martín desembarcó en septiembre de 1820 y recién en julio de 1821 logró entrar a Lima y declarar la independencia, pero el ejército realista no había sido derrotado sino que se replegó en la sierra. Como Protector del Perú desarrolló su segunda gestión de gobierno, declarando el fin de la servidumbre y la libertad de vientres entre otras medidas que le trajeron la rápida oposición de los sectores altos dentro de los criollos que querían una independencia en donde las castas coloniales no se transformaran. Esta situación de lucha interna, sumada a que parte del ejército que había llegado con él tampoco estaba de acuerdo en las políticas populares de San Martín y que el gobierno de Buenos Aires le había puesto precio a su cabeza por deserción por haberse negado en 1820 a llevar su ejército al Río de la Plata para reprimir a las fuerzas artiguistas, hizo que no tuviera los recursos para culminar la lucha militar por la libertad de América.

En ese contexto se entrevista con un Bolívar que venía de triunfar en la batalla de Pichincha que terminó de liberar Quito y habiendo logrado que la ciudad de Guayaquil se sumara a la Gran Colombia. Bolívar que pese a sus triunfos también comenzaba a ver un frente interno cada vez más complicado por sus ausencias debido a la campaña militar, por lo que tampoco estaba en una situación muy pacífica.

La entrevista no tuvo testigos, pese a que Bartolomé Mitre en la La historia de San Martín dijera que Bolívar lo miraba al Protector del Perú con el ceño fruncido porque era autoritario y que San Martín era el más bueno del mundo y le dejó la gloria del triunfo final al ejército del Libertador del norte de Sudamérica.

Esta entrevista sin testigos entre dos líderes americanos, que han dejado algunas cartas demostrándose el afecto que se tenían mutuamente, quiso ser transformada en un punto de discordia por el ordenamiento político que iba a tener América posteriormente a la Independencia. De más está decir que los primeros que escribieron la historia de América no fueron representantes legítimos del pueblo, sino de las diferentes oligarquías latinoamericanas que forzaron su necesidad política de legitimación de la balcanización de América Latina en una lectura histórica que les fuera funcional a esos intereses. Fueron quienes crearon una Nación en cada puerto quienes forzaron la división política entre Bolívar y San Martín.

Es decir que crearon esa supuesta enemistad no entre dos hombres, sino entre los dos referentes máximos de la liberación de Sudamérica, que se juntaron no para ver como separar los países que iban a surgir, sino para tratar de resolver el último hito de la lucha independentista que se iba a desarrollar en Perú para la liberación de la Patria Grande, ambos pensaban en esa clave, aunque pudieran tener diferencias con respecto a como realizar esa tarea.

Esta situación es rebatible cuando vemos que San Martín tenía en el cuarto de su casa de Francia un cuadro de Bolívar. Es decir que el padre de la patria  o era muy masoquista o realmente la reunión con Bolívar no fue lo que se dijo.

Por otro lado San Martín llegó hasta aguas brasileras en 1828 para sumarse al ejército dorreguiano en la recuperación de la Banda Oriental usurpada por los brasileños. Justamente Manuel Dorrego era quien se había entrevistado con Bolívar y había sido seleccionado por el Libertador como su hombre en el Río de la Plata. La estrategia de Dorrego era que el ejército libertador de Bolívar sumara sus fuerzas con el del Río de la Plata liderado por San Martín para derrotar al imperio brasileño. San Martín al enterarse del asesinato de Dorrego por un hombre que había sido de su ejército, Juan Lavalle, se rehúsa a bajar del barco y emprende su regreso a  Europa. San Martín en Europa también ha tenido diferentes gestiones para el reconocimiento de las independencias americanas, es decir quienes lo trataron de poner como un viejito que fue a cuidar a la nieta también se equivocan.

Entonces la salida del Perú de San Martín refiere más a no poder contar con las tropas necesarias por parte de Bolívar y del pueblo peruano para terminar la emancipación por las disidencias internas que a un enfrentamiento con Bolívar. De hecho cuando San Martín se retira de la escena peruana (con acusaciones de dictador entre otras cosas que también le decían a Bolívar) quien lo reemplaza es un gobierno de los criollos peruanos que intentará triunfar contra los españoles, pero sin poder hacerlo terminan llamando al ejército de Bolívar que triunfa en las batallas de Junín y de Ayacucho, de la mano de Sucre con su A Paso de Vencedores, y se termina la gesta militar de emancipación americana el 9 de diciembre de 1824.

Hoy Guayaquil sólo tiene un monumento del encuentro de dos gigantes de América. Derrumbaron la casa favoreciendo la mirada histórica de quienes plantearon un conflicto. Actualmente el gobierno local es opositor a Correa y su alcalde ha sido asesorado por Durán Barba, el ideólogo de las derechas ultraliberales de América Latina. Desmentir el enfrentamiento es una tarea urgente sobretodo cuando en América Latina vuelven a acechar los fantasmas de ruptura de las instituciones propias, sin injerencias de potencias extranjeras, que tanto ha costado constituir.

San Martín y Bolívar comenzaron un camino de unión para terminar la emancipación, hoy los pueblos latinoamericanos debemos seguir su ejemplo para terminar la tarea de la emancipación.

Taller de Historia Política Argentina en Sociales (UBA)

Los invitamos a todos y todas a participar del primer Taller de Historia Política Argentina en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA organizado por La Cámpora Estudiantes y La Cámpora Graduados de la Facultad de Ciencias Sociales. Voy a tener el placer de coordinarlo en la búsqueda de la formación política en los temas de nuestra historia de los jóvenes y con la intención de que en las Universidades Nacionales se comience a abordar las temáticas nacionales y populares, pero comenzando con el proceso de independencia de principios del siglo XIX.

Los esperamos.

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Programa del Taller de Historia Política Argentina

Clase Nº 1:

1º parte.

Presentación del taller. Presentación de los compañeros y cuales son sus inquietudes por las cuales se han acercado al curso. Ubicación en el mapa de Latinoamérica en el mundo.

Breve presentación del contexto europeo de donde emergerá la Revolución de Mayo. ¿Qué pasaba en Latinoamérica? Los criollos. El caso Haití. Levantamiento de Túpac Amaru y Túpac Katari. Invasiones inglesas.

2º parte

Cómo se nos ha contado la Revolución de Mayo? La revolución de Mayo y las 2 Españas. La revolución de Mayo y Latinoamérica. ¿Qué proyectos se pusieron en disputa? Composición de la junta de gobierno y visualización de los diferentes proyectos. ¿Es un mero traspaso comercial? Mariano Moreno y el Plan de Operaciones. Proyecto político-militar de la revolución. ¿Cuál era el territorio de operaciones? ¿Quién era el enemigo? La riqueza y el proyecto soberano. La relación con Inglaterra, España y Portugal.

Manuel Belgrano y el proyecto económico soberano. Proyecto político de monarquía inca e independencia en Tucumán.

Clase Nº 2

1º parte ¿Quién fue Artigas para la historia oficial? Artigas y su relación con Buenos Aires. Caudillo de los pueblos del litoral. Proyecto político-económico del artiguismo. Relación con Brasil. Política militar del artiguismo. Guerra a caballo. ¿Quién fue Andresito Artigas? ¿Fue correcta la táctica de Artigas? Independencia del Uruguay. ¿Quiso Artigas este proyecto? ¿Qué sabemos de San Martín por la historia oficial? San Martín y su estrategia político-militar. Su proyecto político- económico en Cuyo. La composición del ejército de los Andes. ¿Era un ejército nacional? La campaña sanmartiniana en Chile. Relación con el gobierno de Buenos Aires y con la oligarquía porteña. San Martín en Perú. El encuentro con Bolívar. San Martín en Europa. ¿Un abuelo jugando con su nieta o un operador político latinoamericano? Como recuerda la oligarquía a San Martín.

2º parte

Manuel Dorrego como opción federal en Buenos Aires. Gobierno de Rosas. ¿Se puede entender la historia desde la disputa de los unitarios y los federales? Alianzas políticas con los caudillos. Desarrollo económico. Defensa de la soberanía en Vuelta de Obligado. ¿Por qué Rosas es bisagra en la política argentina?

Traición de Urquiza a Rosas. Federalismo del litoral aliado al unitarismo porteño. ¿Qué significó Caseros? Separación de Buenos Aires. Gobierno de Mitre. Guerra de policía a los gauchos. Papel de Sarmiento. ¿Cómo piensala Argentinael mitrismo?  Organización de la guerra de triple alianza. Respuesta de las montoneras federales a la persecución.

Clase Nº 3:

Roca y la campaña del desierto. ¿Cómo pensar el roquismo? Roca como presidente y figura política. Consolidación del proyecto oligárquico hasta la crisis del 30.

Yrigoyen y la política nacional. Mosconi y Savio como emblemas dela soberanía. Golpemilitar del 1930 ¿Qué significó? Pacto Roca-Runciman.

Clase Nº 4: El Movimiento nacional se recrea a través del peronismo. ¿A quiénes unió el peronismo? Relación con el movimiento obrero organizado. ¿Qué significóla Tercera Posiciónen el mundo bipolar? Perón y Latinoamérica, del ABC a los proyectos integradores. El mundo después de la Conferencia de Yalta.

La lucha armada como opción para la toma del poder en Argentina. Relación con el movimiento obrero. El despertar de una juventud transformadora. La vuelta de Perón y el nuevo escenario político. Retardatarios y acelerados. El proyecto de todo en su medida y armoniosamente.

Clase Nº5: Proyecto neoliberal enla región. Ladictadura cívico-militar de 1976 y la construcción de una nueva Argentina financiera. Cambio en el modelo de acumulación, destrucción del aparato productivo. La guerra de Malvinas como utilización de una causa histórica. El alfonsinismo y la primavera que fue invierno. Los 90 y la destrucción de la herramienta del pueblo el partido de Perón. Consenso de Washington y la reconversión de la Argentina a país  exportador de materias primas sin valor agregado. Crisis y oportunidad de 2001.

Clase Nº6: Llegada de Néstor Kirchner al gobierno. Inicio de la reconstrucción de un país inclusivo. El Estado vuelve a ser un actor determinante. Latinoamérica unida, del MERCOSUR a UNASUR y el CELAC pasando por el No al ALCA de 2005. La política de DDHH ¿qué significó luego de 30 años de lucha? De las AFJP a la Asignación universal por hijo. Relación con el movimiento obrero.

La historia argentina como nieta recuperada

José de San Martín, quien nos fue presentado por la escuela liberal como el padre de la patria, luchaba por los ideales de la liberación de los pueblos oprimidos y su desarrollo con libertades en ese momento inexistentes. Primero, él combatió en España contra la invasión francesa y luego lo hizo en América contra la dominación española. Siempre siguiendo el principio de justicia para los pueblos. En la actualidad, la idea de autodeterminación de los pueblos es un concepto ampliamente reconocido, así como las libertades de aquellos. Pero la historia que sigue difundiendo nuestro Estado nacional en nuestra educación aún no fue revisada. En la escuela nos muestran a un San Martín creado por el mito de la historia oficial, pese a que la oligarquía porteña le había impedido establecerse en Buenos Aires y lo hizo partir al exilio, luego ese mismo sector social dueño de la historiografía lo nombró padre de la patria. No podían perderse semejante figura. Pero al hacerlo, le recortaron su quehacer político y dejaron visible sólo el militar, dejando de lado una de las facetas más importantes de San Martín y su dirección del ejército de los Andes. Así nació el santo de la espada. Nunca le perdonaron que no cumpliera la orden, en 1820, de llevar su ejército para la represión del artiguismo. Decisión política patriota que revela lo que fue su pensamiento americano. Y en este punto, el accionar la historia oficial se emparenta con la figura de los apropiadores de los nietos recuperados. Cuando estos nietos descubren su verdadera identidad, sienten algo así como una liberación. Se dan cuenta que han vivido con una identidad creada por otros, dentro de una estrategia a largo plazo de la dictadura cívico-militar de 1976 que pensaba impedir la germinación de nuevas oposiciones a las políticas de dominación. Como los apropiadores cumplían el rol de padres, su palabra era “la verdad” para los chicos, y como estos estaban sometidos y esperando que no les mintieran, sus apropiadores podían torcer la historia como quisieran, ya que se manejaban con un manto de impunidad muy grande. La historiografía hizo lo mismo, se apropió de la historia del pueblo argentino, de sus padres políticos y, al también estar dentro de un marco de impunidad, pudieron hacer y deshacer, crear e inventar sobre nuestro pasado. Pudieron perder el Plan de Operaciones y crear un Moreno liberal. Olvidar al San Martín de Cuyo, Chile y Perú y crear al prócer militar. Crear al Belgrano de la bandera y ningunear el proyecto económico-político que sustentaba. Olvidarse de Monteagudo, Castelli y tantos otros, dejándolos en un rol secundario. Y así podríamos seguir indefinidamente. Hay una frase de Bartolomé Mitre en el libro Historia de San Martín muy impactante. Para explicar por qué Buenos Aires permitió que el Alto Perú se independizara y se transformara en Bolivia, dice Mitre algo así como que los vientos de la Revolución del Río de la Plata se trasladaron al norte, pero esta zona por su geografía montañosa impidió que estos continuaran más allá y delimitaron la frontera. Invito a leer esta justificación aberrante de la posición rivadaviana de dejar a su suerte al Alto Perú (hoy Bolivia). El viento chocó con la quebrada de Humahuaca dice Mitre. Era un buen escritor. Historiador… mmm. Hoy nuestro pueblo vive la sensación de estar rompiendo cadenas muy grandes de mentira, que lo tenían apresado, vuelve a descubrir su historia, quizás por ese sendero podamos pensar al pueblo en la calle durante la fiesta del Bicentenario. Quizás mediante el tránsito por ese camino podamos pensarnos como un pueblo al que le apresaron su identidad, que no le permitieron conocerse y le mintieron sobre sus padres. Justamente en esta época de tantas restituciones de identidad de nietos apropiados, vemos que también se va restituyendo la identidad de todos nosotros como pueblo, y lo vamos haciendo ganando la calle, tendiendo la mano al que necesita ayuda, generando las leyes necesarias para que todos y todas nos sintamos parte de este país. Estamos volviendo a ser parte de esta historia que es la Argentina, seguramente quienes forjaron la dictadura cívico-militar y los gobiernos neoliberales, no se imaginaban que su poder pudiera ser cuestionado. Pero con la vuelta de la política como herramienta de cambio este gobierno ha abierto una brecha que lo trasciende totalmente. Ha marcado el camino para que las generaciones venideras profundicemos nuestra unión con este suelo y podamos hacer ese país para todos que soñaron nuestros predecesores y que tanto anhelamos quienes peleamos por la liberación definitiva de nuestra patria grande.

San Martín y Santa Marta

SAN MARTÍN Y SANTA MARTA

“Señor don Tomás, no venga a V. con su sonrisa cachumbera a hacerse conmigo el Catón y privarme del sólo placer que me resta, es decir, el de recrearme la vista pues en cuanto a lo demás, Dios guarde a V. muchos años.”[1]

Estaba terminando mi carrera y el profesor de Seminario de Historia Argentina, Gabriel Puentes, me mandó a trabajar al Archivo General de la Nación con la misión de Tomás Guido ante la corte de Brasil, entre 1841 y 1845. Me apasionaba el tratamiento que en su correspondencia, y en particular en la que mantenía con San Martín, daba a los temas políticos. Pero cuando me encontré con una carta en la que ¡el Padre de la Patria!, ¡El Santo de la Espada! hablaba del “carácter y sus maneras dulces como caramelos” y de los “bellísimos ojos” que lo apasionaban “¡a las 64 navidades!”[2], no pude menos que copiar textualmente la carta en que hablaba de una señora de Lisboa, que viajaba con su marido por Europa y lo había visitado por recomendación de don Tomás.

Copié la carta, y la guardé por décadas en mi escritorio. Nunca tuve la menor iniciativa para publicarla. Yo era un estudiante, y luego un profesor joven y solemnemente desconocido, pero ¿Por qué no se la llevé a Puentes para que la publicara y, aunque sea, me mencionara como colaborador? Lo cierto es que, por fin, la carta se me perdió en alguna mudanza. Cuando la vi publicada por Pasquali, sufrí un nostálgico ataque de envidia. No se, no creo, haber sido el primero en leer ese legajo, pero estoy seguro que en 1965 nadie lo había publicado. Sólo me quedó el consuelo de aconsejar a mis alumnos que no cometieran la misma estupidez que yo. Y el agradecimiento a Pasquali por haberme reencontrado, 35 años después, con un texto que mal recordaba de memoria.

Pero no se trata de excederme en lo autoreferencial y copiar al Stalin del cuento del monumento a Gorki, que sólo aprobó aquel que mostraba un Iósif Visariónovich Dzhugashvili  gigantesco leyendo un pequeño librito del escritor. El estudiante de entonces se enteró de que San Martín, a quien siempre había venerado, era de carne y hueso. Y que le gustaban las mujeres –los ojos y el carácter, al menos- sin preocuparse por el estado civil de ellas, porque él era viudo.

Tal vez Galasso, en su gigantesca obra tan bien titulada –Seamos libres y lo demás no importa nada- sea quien mejor se ha adentrado en la descripción del San Martín niño, joven, adulto, militar y político. Más allá de su excesivamente firme convicción de su origen mestizo, que no parece estar comprobado y que se me ocurre que en Norberto prima una expresión de deseos.

Ese gallego, que había nacido por casualidad en estas tierras, pero que no tenía tonada correntina, y que se había formado en el Ejército del Rey, combatiendo moros y franceses, llegó a estas tierras cuando España había caído para siempre. Porque hoy sabemos –con el diario del lunes– ventaja que tenemos los que escribimos sobre el ayer, que los españoles terminaron por correr a los franceses, y que Napoleón fue derrotado en Waterloo. Pero ¿quien podía en 1812, en España, en América, en el Mundo, pensar que el Corso no se había adueñado de la península para todos los tiempos?

El espíritu de la tierra, del que hablaba Scalabrini Ortiz, otro correntino, se adueñó del joven oficial, y más allá de las razones ideológicas que lo movieran, se enamoró de esta tierra, de esta parte de su Patria Americana, y entregó su vida, su larga vida para los parámetros de entonces, para defenderla.

Se alejó del Perú, dejando en manos de Bolívar la conclusión de la tarea que él no podía terminar por la traición de los mercantilistas porteños. Ofreció con absoluta convicción sus servicios a Juan Manuel de Rosas ante la guerra colonialista de 1838. Es un clásico su emoción ante la gloria de Obligado. Y legó su sable al Restaurador, en su testamento “como una prueba de la satisfacción que como Argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que trataban de humillarla. “Satisfacción que se afirmó después de haber estado preocupado, no por que temiera que Rosas fuera a aflojar un tranco de pollo, como solía decir él y como dice, afortunadamente, alguna figura que huy honra nuestra Patria. Al contrario. Le decía a Guido en una carta en que no hablaba de bellas brasileñas, “mis temores en el día son el que esta firmeza se lleve más allá de lo razonable”, y en carta al mismo gobernador de Buenos Aires agregaba de su preocupación de que “no tirase usted demasiado de la cuerda de las negociaciones seguidas cuando se trataba del honor nacional.”

Hoy recordamos una vez más al Libertador, y lo hacemos con orgullo. Hace pocos días, en Santa Marta, Colombia, tuvimos una prueba más -¡Y que prueba!- de que su espíritu y el de Bolívar está presente en nuestra América.

Enrique Manson

17 de agosto de 2010


[1] Pasquali, Patricia, San Martín confidencial, en Desmemoria nº 25, pag. 54

[2] ¿Qué queda para uno que cuenta con 3 o 4 navidades más?

El pueblo argentino como nieto recuperado. Sobre el ocultamiento de la historia

En vísperas al bicentenario de la Patria, la cátedra de Teoría Social y Latinoamericana de la carrera de Sociología (Facultad de Ciencias Sociales de la UBA) organizó una clase especial donde Ignacio Politzer, Oscar Valero y Elías Quinteros, disertaron sobre Mariano Moreno, Andrés Artigas, Simón Bolívar y José de San Martín. Luego de la charla, tuvimos la oportunidad de dialogar con el sociólogo e historiador Ignacio Politzer, quien nos puso al tanto de la importancia de pensar y festejar el bicentenario en el marco de la Patria Grande, de lo que nos dicen sobre San Martín y, entre otros temas, de la importancia de la simbología.

ANDÉN: ¿Cómo puede pensarse el Bicentenario? El bicentenario es el aniversario de la fecha de inicio formal de la salida a la independencia de lo que sería después nuestro país. Es una fecha que puede utilizarse para fundar una nueva mirada del Estado argentino discutiendo los orígenes y la identidad. En este eje se enmarca la marcha de los pueblos originarios que está llegando a la Plaza de Mayo. En consecuencia el Bicentenario es una posibilidad para pensarnos y refundar un nuevo orden en el imaginario social.

ANDÉN: ¿Qué es la Patria Grande? La patria Grande es el sueño que tenemos muchos latinoamericanos de integración de nuestras repúblicas. La integración viene dada por una historia y, algo que no se dice mucho, un futuro común. Es la oportunidad de discusión en el mundo desde un bloque de poder que aglutina alrededor de 21 km2, 569 millones de personas, con recursos naturales que serán muy codiciados en los próximos años y un desarrollo de herramientas del conocimiento propio como el de las culturas preexistentes a las llegada de los europeos al continente, y el producido por el mestizaje. La Patria Grande fue el Norte de Miranda, Bolívar, San Martín, Martí, Sandino, Perón, Fidel Castro y en la actualidad continuado por Hugo Chávez, Evo Morales, Cristina Kirchner, Daniel Ortega, Raúl Castro, Rafael Correa, José Mugica, Fernando Lugo y Lula Da Silva.

ANDÉN: En Latinoamérica hay una gran diversidad cultural, política y económica. Incluso en nuestro propio país es muy difícil encontrar una realidad común al conurbano, el norte, el sur, etc. ¿Hay algún elemento que permita pensar en un sujeto latinoamericano?¿Es posible y necesario? El sujeto producto de la mezcla, incorporando las potencialidades de las diferentes culturas, es el producto de América. Bolívar decía: “mezclémonos para unirnos”. Y actualmente sigue siendo el eje central de una visión latinoamericana de la realidad. Afirmo que siempre nosotros estamos reflexionando sobre nuestra identidad cuando por ejemplo en Europa, hay conflictos interétnicos irresueltos en la zona de la ex Yugoslavia, o mismo en España con la unidad con alfileres con el país Vasco y Cataluña. Es un mito la unidad de algo que podamos denominar Europa. Con lo cual nuestros problemas no son muy extravagantes; se puede pensar la integración cuando se tiene un marco estratégico de unión, si no a las palabras se las lleva el viento.

ANDÉN: ¿Por qué ideales luchaba San Martín? ¿Cuáles de esos ideales son hoy reconocidos? San Martín luchaba por los ideales de la liberación de los pueblos oprimidos y su desarrollo con libertades en ese momento inexistentes. Primero, él combate en España contra la invasión francesa y luego lo hace en América contra la dominación española. Siempre siguiendo el principio de justicia para los pueblos. En la actualidad, la idea de autodeterminación de los pueblos es un concepto ampliamente reconocido, así como las libertades de ellos. En la escuela vemos a un San Martín creado por el mito de la historia oficial, que pese a que la oligarquía porteña le había impedido establecerse en Buenos Aires y lo hizo partir al exilio, luego ese mismo sector social dueño de la historiografía lo nombró padre de la patria. No podían perderse semejante figura. Pero al hacerlo, le recortaron su quehacer político y dejaron visible sólo el militar, dejando de lado una de las facetas más importantes de San Martín y su dirección del ejército de los Andes. Nunca le perdonaron que no cumpliera la orden en 1820 de llevar su ejército para la represión del artiguismo. Por eso, lo que hace la historia oficial puede estar emparentado a la figura de los apropiadores de los nietos recuperados. Cuando estos nietos descubren su verdadera identidad, ven algo así como una liberación. Y se dan cuenta que han vivido con una identidad creada por otros, dentro de una estrategia a largo plazo de la dictadura cívico-militar de 1976 que pensaba impedir la germinación de nuevas oposiciones a las políticas de dominación. Como los apropiadores cumplían el rol de padres, su palabra era “la verdad” para los chicos, y como estos estaban sometidos y esperando que no les mintieran, sus apropiadores podían torcer la historia como quisieran, ya que se manejaban con un manto de impunidad muy grande. La historiografía hizo lo mismo, se apropió de la historia del pueblo argentino y al también estar dentro de un marco de impunidad pudieron hacer y deshacer, crear e inventar sobre nuestro pasado. Pudieron perder el Plan de Operaciones y crear un Moreno liberal. Olvidar al San Martín de Cuyo, Chile y Perú y crear al padre de la patria. Vincular a Belgrano únicamente con la bandera y ningunear el proyecto económico. Y así podríamos seguir indefinidamente. Hay una frase de Bartolomé Mitre en Historia de San Martín muy impactante. Para explicar por qué Buenos Aires permitió que el Alto Perú se independizara y se transformara en Bolivia, dice Mitre algo así como que los vientos de la Revolución del Río de la Plata se trasladaron al norte, pero esta zona por su geografía montañosa impidió que estos continuaran más allá y delimitaron la frontera. Invito a leer esta justificación aberrante de la posición rivadaviana de dejar a su suerte al Alto Perú (hoy Bolivia). El viento chocó con la quebrada de Humahuaca dice Mitre. Bueno, era un buen escritor. Historiador… mmm

ANDÉN: Por último, respecto a los símbolos, ¿es importante usar escarapela? ¿Qué significa el sol en la bandera argentina? Todos los símbolos patrios deben ser apropiados por el pueblo. Si la escarapela representa el papel que le encomendó la historia oficial a French y Berutti ponérsela significaría ser parte de ese pueblo. Como hoy sabemos que en vez de escarapelas repartían armas también, podemos empezar a reflexionar en un sentido diferente sobre su significado. La bandera es un símbolo muy bastardeado al igual que el himno; pero si uno conoce el himno completo y ve las estrofas destinadas a nuestros hermanos originarios como: “Se conmueven del Inca las tumbas/ y en sus huesos revive el ardor/ lo que ve renovando a sus hijos/ de la Patria el antiguo esplendor”. O el origen inca del Sol en el centro de la bandera argentina, como otro ejemplo, hace que no podamos entregar ninguno de los símbolos creados por nuestros predecesores porque en ellos están materializadas las luchas de nuestro pueblo y nuestra identidad. Lo que creo más importante más allá del uso de una telita en la ropa unos días de mayo, es el conocimiento y el sentido de pertenencia con el destino americano y argentino en particular. La escarapela puede ser un símbolo que nos una, pero también puede ser como hace radio 10 con las banderitas un festejo individualizado, donde cada uno le da sentido, y generalmente prima un sentido muy vaciado de todo contenido político.

Entrevista extraida del portalwww.andendigital.com.ar